Las bolsas europeas siguen al alza pero sin quitar ojo a los bancos centrales

0
10
513490

MERCADOS COYUNTURA

Madrid, 7 may (EFECOM).- La semana bursátil, que se ha saldado con subidas en los principales parqués europeos, ha puesto de manifiesto el difícil equilibrio en el que se encuentran los inversores, animados por las mejores perspectivas de recuperación pero inquietos ante la posibilidad de una retirada de los estímulos monetarios.

A pesar de los avances en la vacunación, de los datos macroeconómicos positivos y de los buenos resultados empresariales, bastaron unas declaraciones de la secretaria del Tesoro de EEUU, Janet Yellen, que algunos interpretaron como el augurio de un cambio en la política monetaria, para poner de los nervios a los mercados.

Las aguas volvieron a su cauce al matizar Yellen sus palabras, pero los datos de empleo de EEUU publicados hoy han confirmado que los inversores siguen muy pendientes de los bancos centrales, en especial de la Reserva Federal.

En contra de lo que podría esperarse, la decepcionante evolución del empleo en EEUU ha impulsado a las bolsas porque aleja la posibilidad de una retirada temprana de los estímulos.

El Ibex 35, el principal índice de la Bolsa española, ha subido hoy un 0,86 %, con lo que avanza un 2,77 % en la semana, supera los 9.000 puntos y alcanza el nivel más alto desde finales de febrero de 2020.

El selectivo, que encadena tres jornadas al alza, ha sumado 77 puntos y ha cerrado la sesión en 9.059,2, su nuevo máximo anual. En lo que va de año, gana un 12,2 %.

En el resto de Europa, Fráncfort ha subido un 1,34 % en la sesión; Londres, un 0,76 %; Milán, un 0,48 %; y París, un 0,45 %.

En el cómputo semanal, Londres avanza un 2,29 %; Milán, un 1,95 %; París, un 1,85 %; y Fráncfort, un 1,74 %.

En Asia, Tokio ha ganado hoy un 0,09 % y Seúl, un 0,58 %, mientras que Hong Kong ha bajado un 0,09 %.

En Wall Street, los principales índices (Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq) han abierto con dudas pero se han decantando por las subidas tras publicarse el dato de empleo en EEUU.

Según Sergio Ávila, de IG, la evolución del empleo en EEUU “aleja los temores de un “tapering” (retirada de estímulos monetarios) anticipado”, una de las mayores preocupaciones de los inversores.

“El miedo de los inversores era que el dato de desempleo saliese mucho mejor de lo esperado”, apunta.

La tasa de paro en EEUU subió en abril hasta el 6,1%, una décima más que en marzo, y la creación de empleo se ralentizó hasta los 266.000 puestos de trabajo, según la Oficina de Estadísticas Laborales.

El dato, muy inferior al millón de empleos que esperaban los analistas, rompe con la tendencia positiva de los últimos meses.

El presidente de la Reserva Federal de Dallas, Robert Kaplan, había dicho recientemente que el banco central estadounidense debía empezar a plantearse la retirada de estímulos.

Por el contrario, el presidente de la Fed, Jerome Powell, había repetido que aún es pronto para poner el tema sobre la mesa. “Los datos de empleo dan la razón a Powell”, recalca Ávila.

Para José María Luna, director de Luna y Sevilla Asesores Patrimoniales, la semana bursátil ha ido “de menos a más”.

Después de un arranque dubitativo motivado por las palabras de Yellen y por el “mal de altura” que provocan las elevadas valoraciones de los activos, los mercados “se han ido reponiendo poco a poco” por los buenos resultados empresariales y el ritmo creciente de vacunación”, apunta José María Luna.

En el mercado de deuda, las rentabilidades repuntan en Europa pero bajan en EEUU. El interés del bono español a diez años, el de referencia, sube hasta el 0,483 %.

La rentabilidad del bono estadounidense, el que más preocupa a los inversores, se relaja tras los datos de empleo y ronda el 1,57 %.

En el mercado de divisas, el euro gana terreno frente al dólar y se cambia a 1,216 unidades.

En el mercado petrolero, los precios suben ligeramente. El Brent, el crudo de referencia en Europa, avanza un 0,5 % y ronda los 68,4 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), lo hace un 0,4 %, hasta 65 dólares.

El precio del oro, uno de los activos refugio, repunta y rebasa los 1.833 dólares por onza.