La región natal de Castillo va a las urnas rebosante de hinchas del “lápiz”

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PERÚ ELECCIONES

Tacabamba (Perú), 6 jun (EFE).- Ebria de un cóctel de ilusión y esperanza. Así amaneció este domingo la humilde localidad peruana de Tacabamba, ubicada en la norteña región de Cajamarca, la segunda más pobre del país, de donde es oriundo el candidato presidencial Pedro Castillo.

Desde primera hora de la mañana, la jornada electoral en ese pequeño pueblo que descansa a 2.075 metros sobre el nivel del mar avanzó con tranquilidad, sin aglomeraciones y con más filas frente a los mercados callejeros que en las cercanías de los centros de votación.

Parecería un domingo cualquiera, si no fuera por las calles rebosantes de carteles, banderolas y tenaces devotos de Perú Libre, el “partido del lápiz” que aboga por un “cambio profundo” en el país.

Mientras sus vecinos compraban frutas y verduras, el agricultor Segundo Gregorio y su hijo aguardaban impacientes, desde antes de las 7.00 de la mañana, que abrieran las puertas de su local de sufragio.

“Tenemos que ganar y hacer un cambio porque ya hemos vivido mucho tiempo en la humildad”, opinó a Efe el hombre, de 59 años, ataviado con el mismo sombrero de paja y ala grande que lleva siempre Castillo.

Tras una larga y polarizada campaña electoral, más de 25 millones de peruanos están llamados hoy a las urnas para elegir entre el maestro de escuela rural Pedro Castillo y la derechista Keiko Fujimori al próximo presidente del Perú.

El balotaje, que enfrenta dos visiones diametralmente opuestas sobre el futuro del país, se prevé muy estrecho, pues quien salga finalmente electo lo hará, según apuntan las últimas encuestas, apenas por unos pocos miles de votos.

“NUESTRO PAISANO”

Donde seguro que triunfará Castillo será aquí, en su distrito natal de Tacabamba, aupado por el voto izquierdista pero conservador de quienes ven en él una figura cercana, ajena a los enjuagues de la lógica centralista que encarna la hija y heredera política del expresidente encarcelado Alberto Fujimori (1990-2000).

“Como es de acá, (Castillo) conoce la realidad del pueblo, como es campesino también sabe el sufrimiento. Él viene de la clase pobre, humilde, y creo que es necesario que este tipo de gente llegue al poder”, dijo Burgos sobre su “paisano”.

“Somos de la sierra y queremos un cambio. Ya no más al continuismo”, agregó el hombre, sin disimular el repudio que le genera el apellido Fujimori.

En Tacabamba, Castillo ya se impuso con un enorme 79,5 % de los votos válidos en la primera vuelta electoral, mientras que la candidata de Fuerza Popular logró un tímido 2,3 % de respaldo, rezagada en tercera posición.

En el mismo local que Burgos, votaba Emperatriz Rosteco, una mujer de 60 años, convencida de que este domingo será un “día histórico para el Perú”.

También ella tenía claro su voto: “Pedro es de aquí, de nuestra comunidad. Es nuestro tacabambino, chotano y es un señor humilde, tranquilo y limpio”, dijo a Efe la vecina, quien lucía la tradicional pollera que visten muchas mujeres cajamarquinas.

PROTECCIÓN ANTE EL VIRUS

Rosteco era de los pocos votantes que cumplía con todas las medidas de seguridad recomendadas por las autoridades para evitar contagios de covid-19 durante la votación.

Además de doble mascarilla, también llevaba su propio bolígrafo azul para marcar la papeleta electoral, que no era obligatorio pero sí recomendado.

Antes de entrar a los centros de sufragio, los organizadores tomaban la temperatura a los electores, quienes eran rociados con líquido desinfectante.

LARGOS PEREGRINAJES

En total, la localidad de Tacabamba cuenta con tres locales de votación, donde están citados 12.560 electores, entre ellos muchos vecinos que, al igual que el propio candidato, viven en recónditos caseríos y centros poblados del distrito homónimo.

Así, no fueron pocos los votantes que llegaron a expresarse a las urnas tras largas caminatas a pie por los arduos y empinados caminos accidentados de la cordillera occidental de los Andes.

Ese fue el caso de María Adelinda Delgado, una mujer de 55 años que salió antes de las 6.00 de su centro poblado de Chuspa y caminó más de una hora y media para sumar fuerzas a favor de su “tacabambino”.

También madrugó Roberto Alcalde Díaz, un joven de 21 años que caminó durante dos horas desde su comunidad de Puña hasta el local de votación de la Institución Educativa Salomón Díaz.

“Pedro Castillo va a ganar. Él es un buen rondero, una buena persona y eso queremos en el Gobierno”, auguró a Efe el joven.

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