Los Ángeles (EE.UU.), 4 abr (EFE).- Un año después de su estreno en Sundance, la película 'Freaky Tales' llega a las salas con una relevancia inesperada, al retratar una fantasía en la que los desvalidos vencen a los matones: “Uno pensaría que ya no está de moda ser nazi, pero parece que no es así”, dice a EFE el director Ryan Fleck.
Fleck comenzó el guión de esta cinta, que mezcla acontecimientos históricos reales con la ficción, cinco años atrás, con la ilusión de hacer un retrato de Oakland, su ciudad natal en el estado de California (EE.UU.) en los años 80.
“Para mí Oakland siempre se sintió como una ciudad desvalida”, afirma el director, quién más adelante ficharía a su habitual colaboradora, Anna Boden, para desarrollar juntos esta idea.
Ya fuera por su equipo de baloncesto, los Golden State Warriors, cuya época dorada no llegó sino hasta 2015; por sus calles llenas de inseguridad, o las subculturas como los punks y los movimientos de hip hop emergentes, Oakland era el lugar perfecto para soñar con un grupo de “underdogs” (rezagados) que se imponían al poder de las clases dominantes.
Dividida en cuatro capítulos conectados entre sí, 'Freaky Tales' propone la historia de varios personajes que luchan contra sus propios opresores. La primera de estas historias se enfoca en un grupo de jóvenes punks que sufren acoso por parte de un conglomerado de supremacistas blancos, por lo que cansados de las humillaciones, deciden responder a sus agresiones.
“No teníamos la intención de que resonara con este momento actual, no pensábamos que iba a seguir siendo relevante cuando lo escribimos hace cinco años… Y, por desgracia, aquí estamos”, dice Fleck.
El comentario del director, que junto a Boden ha dirigido películas como 'Capitan Marvel' o 'Half Nelson', llega después de que el magnate Elon Musk realizara un gesto que muchos interpretaron como un saludo nazi durante la ceremonia de investidura del presidente de EE.UU., Donald Trump, el pasado enero.
“Creo que es bastante catártico prender fuego a los nazis (en la ficción) ahora mismo”, añade Fleck.
Otro capítulo del filme sigue a dos aspirantes a raperas, Etnice (Normani Kordei) y Barbie (Dominique Thorne), que forman el dúo Danger Zone, con el que se enfrentan en una batalla de rap contra la leyenda Too $hort, el rapero que en la vida real creo el tema 'Freaky Tales' que da nombre a la película.
“Es tan divertido verlos (en el escenario), la gente se puede relacionar con ellas”, cuenta Boden a EFE, quien asegura que fue interesante “ficcionalizar o reimaginar una versión de cómo surgió” la canción 'Don't Fight the Feeling', escrita por las verdaderas raperas de Danger Zone y Too $hort en la década 1980.
Las jóvenes, quienes en el día son vendedoras en una tienda de helado, tienen que sobrevivir al racismo que sufren en las calles y al machismo de la época.
De Tom Hanks y Ben Mendelsohn a Pedro Pascal
La película también cuenta con un elenco diverso y lleno de estrellas de Hollywood que incluyen a Tom Hanks en un pequeño papel en el que da vida a Hank, un hombre que trabaja en un videoclub.
“Amo a todos los personajes muchísimo”, dice Fleck sobre esta historia personal, aunque su favorito es Hank, “el tonto cascarrabias del videoclub”.
“Me puedo relacionar mucho con ese hombre que solía trabajar en una tienda de películas y que hacía recomendaciones a la gente. Tom Hanks interpreta a Hank a la perfección”, asegura.
Pedro Pascal es Clint, un asesino a punto de convertirse en padre de familia que busca dejar atrás sus días como criminal, mientras que Ben Mendelsohn interpreta a 'The Guy' ('El Hombre'), el villano que encarna todas las problemáticas mencionadas de esta sociedad que está conectada por un rayo verde.
Asimismo, el fallecido Angus Cloud ('Euphoria') aparece en algunas escenas como ayudante de The Guy; y Jay Ellis ('Insecure') da vida al jugador Sleepy Floyd, quien otorga la victoria a unos Warriors que nunca consiguen ganar, y que muy al estilo de 'Kill Bill' de Quentin Tarantino, se venga de los abusivos que habitan Oakland.
“Tenemos el elenco soñado. Enviamos el guión y la gente realmente respondió a él. Hubo mucha buena voluntad en torno a este proyecto y mucha gente que se unió y puso su corazón en esto y lo hizo realidad para nosotros”, comenta Boden.