La paz sigue sin llegar a Cachemira pese a la tregua entre India y Pakistán

0
7
471287

INDIA CACHEMIRA

Srinagar (India), 1 abr (EFE).- El compromiso de la India y Pakistán hace un mes de respetar el alto el fuego en Cachemira ha puesto fin a que se produzcan más víctimas por tiroteos a lo largo de la frontera, pero no las actividades insurgentes, que han dejado 19 muertos.

Once insurgentes, seis miembros de las fuerzas de seguridad y dos funcionarios electos, se encuentran entre los muertos desde la decisión el pasado 25 de febrero de respetar el alto el fuego en la denominada Línea de Control (LoC), donde solo el año pasado murieron unas 50 personas y más de 300 resultaron heridas.

El compromiso de mantener la paz en la frontera ilusionó a muchos, que esperaban que la violencia se redujera a mínimos en la región tras el acuerdo entre las dos potencias nucleares que reclaman el control total de Cachemira.

Sin embargo, persiste la actividad insurgente, apoyada según Nueva Delhi por Islamabad, a la que acusan de darles refugio en territorio paquistaní o incluso de facilitarles la infiltración por la frontera abriendo fuego contra los puestos de control indios.

El último de los ataques insurgentes se produjo esta mañana a las afueras de la ciudad de Srinagar, en el que un policía que protegía la vivienda de un político del partido gubernamental BJP sucumbió a las heridas después de ser tiroteado, explicó a Efe una fuente policial, que pidió el anonimato.

SIN PAZ PARA LA INSURGENCIA

“La infiltración se ha detenido después del acuerdo de implementación del alto el fuego”, reveló a Efe otro oficial de policía, pero los “insurgentes continúan con sus actividades”, añadió, por lo que los operativos de las fuerzas de seguridad indias contra la insurgencia también.

Y es que muchos coinciden en que la paz y la estabilidad en la región dependen de mucho más que un alto el fuego fronterizo.

“Es un gran alivio que la LoC esté, por ahora, otra vez en silencio y que la gente que vive allí, literalmente al límite, tenga el respiro que tanto necesita. Pero la frágil tranquilidad de la frontera está relacionada con una paz estable y sostenible en la región”, explicó a Efe el analista político Raashid Maqbool.

Es por ello que los analistas son cautos sobre el efecto del alto el fuego en esta región india, la única de mayoría musulmana y con un fuerte sentimiento separatista, donde hay activo desde 1989 un movimiento armado contra Nueva Delhi.

“La disputa de Cachemira no es un problema fronterizo entre la India y Pakistán. Se trata del futuro político de alrededor de 13 millones de personas que viven a ambos lados de la frontera”, dijo a Efe el poeta y activista Zarif Ahmad Zarif.

Para Zarif, disputas políticas como la de Cachemira no se pueden resolver con “meros trucos”.

“Se necesitan procesos integrales”, opinó.

La decisión en la frontera y otros gestos de acercamiento, como el anuncio ayer de Pakistán de la reanudación del comercio con su vecino, llegan después de que las tensiones con Islamabad se dispararan en agosto de 2019 cuando Nueva Delhi revocó unilateralmente el estatus semiautónomo de Cachemira.

Aunque el gobierno del primer ministro indio, Narendra Modi, defendió entonces la decisión como un paso hacia la búsqueda de la paz y el desarrollo en Cachemira, el proceso vino acompañado de un despliegue militar sin precedentes, el estricto corte de las comunicaciones y el arresto durante meses de miles de personas.

Por ello, el analista Maqbool advierte de que aunque “el desarrollo y la prosperidad (prometidos por Nueva Delhi) son sin duda necesarios y un derecho, no pueden reemplazar a otros derechos y a la dignidad. La paz con dignidad es paz real, de lo contrario, es solo gestión”.

DIALOGO PARA LA PAZ

Varios partidos políticos cachemires que, aunque críticos, simpatizan con la India, también instaron a los dos países a abordar los asuntos que mantienen viva la disputa territorial.

Esta misma semana, en declaraciones a la prensa, el ex jefe de gobierno de la Cachemira india Omar Abdullah pidió a los líderes de la India y Pakistán que se unan para un diálogo abierto.

La también ex jefa de ese gobierno Mehbooba Mufti se sumó a las peticiones para “ir más allá de la retórica, profundizar el proceso de diálogo y ampliar el alcance del compromiso político”.

Incluso formaciones separatistas han acogido con satisfacción la iniciativa fronteriza, aunque advierten de que no servirá de nada a menos que se resuelva la disputa en Cachemira.

“Los esfuerzos en las buenas relaciones entre la India y Pakistán no darán frutos”, sentenció la alianza de formaciones separatistas Conferencia Hurriyat liderada por Mirwaiz Umar Farooq.

Hurriyat sostiene que nada se puede lograr mientras persista la atmósfera de miedo y continúen las violaciones de derechos humanos por parte de las tropas indias en Cachemira.

LOS OPTIMISTAS

Sin embargo, algunos se muestran esperanzados de que medidas como el cese al fuego creen un entorno propicio para resolver la disputa.

“Hasta hace poco, era impensable visualizar cualquier apertura de normalidad entre la India y Pakistán”, consideró el profesor de ciencias políticas Shawkat Parra.

Pero ahora, añade a Efe, “la pelota ha comenzado a rodar de nuevo, y esto solo ha sido posible porque se dio una oportunidad a la flexibilidad (de las posturas) sobre la rigidez”, concluyó.

Shah Abbas

471287471287