La pandemia muestra que hace falta un liderazgo más diverso, dicen feministas

0
14
275025

ONU MUJERES

Naciones Unidas, 17 sep (EFE).- La crisis del coronavirus y su desigual impacto en distintos sectores de la sociedad ha hecho evidente alrededor de todo el mundo que es necesario un liderazgo más diverso, según defendieron este jueves varias líderes feministas en un acto organizado por ONU Mujeres y el Gobierno de México.

“Cuando tenemos un liderazgo diverso, tomamos mejores decisiones”, aseguró la primera ministra de Islandia, Katrín Jakobsdóttir, en una conversación virtual sobre igualdad de género.

Jakobsdóttir subrayó que la pandemia y la crisis económica asociada han golpeado de forma diferente a distintos grupos y que contar con esa perspectiva en los centros de poder es fundamental para dar las respuestas adecuadas.

En la misma línea, la activista libia Alaa Murabit señaló que el coronavirus “ha puesto de manifiesto y exacerbado desigualdades”, mostrando una vez más la falta de poder y protección frente a crisis que tienen muchas mujeres, especialmente las de comunidades de color y de pocos recursos.

“Seguimos teniendo políticas que benefician a unos pocos”, opinó Murabit, que defendió que mientras no haya una reacción a eso no habrá cambios.

La directora ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, lamentó que en muchos lugares no se esté confiando en las mujeres para gestionar la pandemia o que éstas tengan que demostrar una y otra vez estar preparadas, cuando a los hombres no se les exige.

“No se confía en nosotras para saber lo que hay que hacer, ignorando el hecho de que las mujeres viven en una crisis cada día de sus vidas”, denunció.

La estadounidense Tarana Burke, una de las fundadoras del movimiento #MeToo, destacó que se necesitan más mujeres en la toma de decisiones, pero también más diversidad -económica, política o religiosa- entre las mujeres que llegan a esos puestos.

En el acto intervino también la secretaria de Gobernación de México, Olga Sánchez Cordero, que recordó su larga trayectoria feminista y que defendió la importancia de que, desde cargos como el suyo, haya “una posición empática con los movimientos de mujeres” y que éstas encuentran respuestas reales a problemas como el de la violencia de género.