La ayuda seguirá llegando al norte de Siria tras el compromiso entre Rusia y EE.UU.

0
17
589090

SIRIA CONFLICTO ONU

Naciones Unidas, 9 jul (EFE).- Un compromiso de última hora entre Rusia y Estados Unidos permitió este viernes al Consejo de Seguridad de la ONU prorrogar el suministro de ayuda humanitaria desde Turquía al último gran bastión opositor del noroeste de Siria.

A un día de la fecha límite, las potencias internacionales lograron un consenso que garantiza que los convoyes con asistencia seguirán pudiendo entrar en la provincia siria de Idlib usando el cruce fronterizo de Bab al Hawa, tal y como han venido haciendo hasta ahora.

“La asistencia humanitaria transfronteriza sigue siendo un salvavidas para millones de sirios en la zona y más allá. La reautorización asegurará que la ayuda humanitaria continúe para más de 3,4 millones de personas necesitadas, incluidos un millón de niños”, señaló el secretario general de la ONU, António Guterres, a través de su portavoz.

Guterres, en todo caso, destacó que la ayuda podría llegar a más personas si se expandiese el número de cruces fronterizos autorizados por el Consejo de Seguridad.

NEGOCIACIONES COMPLICADAS

Ese era el objetivo inicial de varios miembros del Consejo de Seguridad, liderados por Estados Unidos, que había exigido la reapertura de dos pasos fronterizos que se cerraron en los últimos años por insistencia de Rusia, el gran aliado del Gobierno sirio.

Moscú, sin embargo, dejó claro desde el principio que no lo iba a aceptar y, de hecho, buscó el cierre total de la operación humanitaria para que toda la ayuda fuese canalizada a través de Damasco, cruzando las líneas del frente militar.

Finalmente, este viernes las dos partes llegaron a un compromiso, que mantendrá abierto el cruce de Bab al Hawa durante un año más, aunque los segundos seis meses estarán condicionados a un informe que la Secretaría General de la ONU deberá elaborar para analizar la transparencia de las operaciones y los progresos en el acceso humanitario desde el interior de Siria.

Tras el acuerdo entre Rusia y EE.UU., mediado por Irlanda y Noruega como encargados del dossier humanitario sirio, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución por unanimidad.

Se trata de la primera vez desde 2016 que el Consejo logra ese tipo de consenso en esta cuestión, que en los últimos años ha provocado duros enfrentamientos entre Rusia y China, de un lado, y las potencias occidentales del otro.

UN HITO EN LA COOPERACIÓN RUSIA-EE.UU.

Tanto la delegación estadounidense como sobre todo la rusa celebraron el acuerdo como un verdadero hito en su cooperación reciente.

El embajador ruso, Vasili Nebenzia, habló de un “momento histórico” en el entendimiento entre los dos países, que llevan años enfrentados en la ONU por la guerra siria y otras cuestiones, y confió en que este momento pueda ser un “punto de inflexión”.

La representante estadounidense, Linda Thomas-Greenfield, coincidió en que se trata de algo “importante” para la relación bilateral y se mostró esperanzada sobre las posibilidades de seguir avanzando con Rusia en asuntos de interés común.

El Gobierno de Joe Biden había hecho una importante apuesta diplomática con la cuestión de la ayuda humanitaria a Siria, con una participación activa del secretario de Estado, Antony Blinken, y con el propio presidente discutiendo la cuestión con su homólogo ruso, Vladímir Putin.

CONCESIONES DE TODOS

Thomas-Greenfield reconoció hoy que el acuerdo se queda lejos de lo que buscaba Washington, pero subrayó que supone un éxito diplomático ante la sombra de un posible veto ruso.

“Gracias a esta resolución, millones de sirios pueden respirar aliviados esta noche sabiendo que la vital ayuda humanitaria seguirá fluyendo”, insistió.

Rusia, por su parte, accedió a una prórroga de 12 meses -aunque con ciertas condiciones- en lugar de los seis meses que buscaba, pero defendió que el lenguaje incluido en el texto supone por primera vez que el Consejo reconozca la necesidad de sustituir progresivamente las operaciones humanitarias transfronterizas por un suministro desde el interior del país.

Damasco y Moscú insisten en que la ayuda desde Turquía beneficia a los “grupos terroristas” que controlan Idlib y defienden que con los convoyes a través de las líneas del frente, es decir, desde el interior de Siria, deberían ser suficientes para atender las necesidades de la población de Idlib.

La ONU, sin embargo, ha dejado muy claro que ahora mismo eso no es posible, pues pese a muchas negociaciones esas operaciones nunca se han materializado.

Junto a la organización, muchas entidades humanitarias habían pedido no solo prorrogar el actual sistema, sino ampliarlo con otros pasos fronterizos para poder llegar a más gente, por ejemplo en el noreste de Siria.

La ONG Human Rights Watch (HRW) consideró que, aunque es positivo que la ayuda vaya a seguir fluyendo en el noroeste, habrá muchos que verán negado el acceso a ella.

“Una vez más Rusia ha chantajeado con éxito a la comunidad internacional para permitir un único cruce”, señaló en una nota el responsable de la organización para la ONU, Louis Charbonneau, que acusó a Moscú de una “cínica falta de preocupación por las vidas de millones de sirios”.

Mario Villar

589090589090