La ONU pide la rápida retirada de las tropas eritreas de Tigray

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ETIOPÍA CONFLICTO

Ginebra, 13 jul (EFE).- El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó hoy una resolución que pide una retirada “rápida y verificable” de las tropas eritreas en la región etíope de Tigray, donde se han cometido “graves abusos y violaciones de los derechos humanos” desde que se iniciara el conflicto en noviembre de 2020.

La resolución muestra su “profunda preocupación” por la participación de las tropas eritreas -que apoyan al aliado Gobierno de Etiopía- en el conflicto y su posible implicación en graves abusos de la ley internacional, también en materia de trato a los refugiados.

El documento fue aprobado con 20 votos a favor, 13 abstenciones y 14 votos en contra, entre ellos los de la propia Eritrea, así como China, Rusia, Venezuela, Cuba y Bolivia, todos ellos actualmente miembros del Consejo.

La resolución pide el fin de las hostilidades y de todas las violaciones de derechos humanos denunciadas desde noviembre, cometidas por “todas las partes del conflicto”, y subraya la necesidad de investigar y definir las responsabilidades de estos abusos.

En ese sentido, el documento pide al Gobierno de Etiopía que promueva investigaciones independientes que lleven a los perpetradores de los crímenes ante la justicia.

También manifiesta preocupación por el deterioro de la situación humanitaria en Tigray, donde muchas zonas sufren hambruna y el conflicto impide el acceso de agencias de ayuda a los desplazados y refugiados.

En este sentido también condena los asesinatos de trabajadores médicos y humanitarios, así como los ataques contra infraestructuras tales como hospitales y centros médicos.

El conflicto se inició cuando el Gobierno etíope acusó al Frente Popular de Liberación de Tigray (FPLT), que entonces gobernaba esa región, de un ataque tigriña a una base militar en ese territorio, a la que respondió con una ofensiva del ejército nacional.

El conflicto ha causado miles de muertos y millones de personas desplazadas, mientras organizaciones de derechos humanos han denunciado los saqueos y violaciones contra la población y los bienes locales cometidos por todos los bandos, aunque se señala especialmente a las fuerzas eritreas desplazadas en la región.