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La normalidad de los Emmy era que nada se saliera del guion establecido

Brett Goldstein, ganador en los Premios Emmy como el mejor actor de reparto en una serie de comedia por 'Ted Lasso', este 12 de septiembre de 2022. EFE/EPA/Caroline Brehman

Los Ángeles (EE.UU.), 13 sep (EFE).- La 74 edición de los Emmy no será recordada por las sorpresas en los premios de sus categorías principales pero tampoco por ninguna complicación de última hora, lo que, tras años descafeinados por la covid-19 y 6 meses después de la bofetada de Will Smith en los Óscar, no es algo baladí.

“Succession”, “Ted Lasso” y “The White Lotus” aspiraban a triunfar en los apartados de mejor serie de drama, comedia y miniserie, respectivamente, y así lo hicieron.

Por si fuera poco, las dos primeras ya salieron por la puerta grande en 2021 y los reconocimientos a mejor actor y actriz de comedia, así como el de mejor actuación femenina en drama, volvieron a recaer en Jason Sudeikis, Jean Smart y Zendaya.

Lo que para algunos pudiera ser “algo previsible” realmente deja tras de sí una lucha encarnizada en las categorías más destacadas de este certamen que finalmente se acabó decantando por las que más expectativas acumulaban.

Por otra parte, los Emmy llegaban este año a la cadena NBC y lo último que querían sus nuevos organizadores era que algo se saliera del guion establecido.

Si el año pasado, en formato reducido, comprobaron que las mesas redondas con los nominados sentados junto a sus acompañantes, al estilo Globos de Oro, habían funcionado para dar dinamismo a la gala, este año se repetía la disposición para ir sobre seguro.

Risas, cuchicheos y abrazos entre protagonistas que hacían que el espectador fuera atraído por un enorme volumen de estímulos visuales que iban desde estas ‘conversaciones naturales’ hasta un escenario repleto de pantallas con performances, chistes y más chistes en directo.

El objetivo: superar los 7,4 millones de espectadores que consiguió la 73 edición de los Emmy, un 16 % más que la de 2020. Un registro que, tras la tregua de la pandemia, la Academia de la Televisión de EE.UU. espera superar sea como sea este año.

Para ello, a cargo de conducir la ceremonia estuvo el veterano miembro de “Saturday Night Live”, Kenan Thompson, que se ajustaba a las bromas preparadas con un tono cómico nada violento.

Casi 6 meses después del mundialmente conocido guantazo de Will Smith a Chris Rock en la gala de los Óscar, la sombra de este sigue siendo muy alargada y si en los Grammy de este año se consiguió evitar cualquier tipo de malentendido, en esta ocasión no iba a ser menos.

“Zendaya acaba de cumplir 26 años. 26 es una edad extraña porque eres suficientemente joven como para interpretar a una estudiante de instituto pero demasiado mayor para salir con Leonardo DiCaprio”, bromeó Thompson sobre la actriz, que se convirtió por segundo año consecutivo en la más joven en recibir un Emmy.

Esta referencia a DiCaprio, muy comentada los días previos en redes sociales, surtió efecto y se viralizó rápidamente junto a la foto de la protagonista de “Euphoria” cubriéndose la cara entre risas y sintiendo algo de pudor.

Con la pericia y el toque de picardía exacta, Thompson supo manejar el ritmo de una gala que tuvo otro de sus instantes cómicos más comentados cuando el presentador afirmó que estaban allí para honrar “el mayor invento de la historia de la humanidad”.

“Si no hubiera televisión, ¿qué haríamos en nuestro tiempo libre?, ¿leer? Ninguno de los que está aquí se ha leído un libro en los últimos 50 años”, lanzó Thompson ante las carcajadas de los presentes.

El buen ambiente se podía palpar en el Teatro Microsoft de Los Ángeles en esta entrega de los Emmy que, si bien no dejó sorpresas, sí contó con algunos momentos que quedarán marcados para la historia del certamen.

“Squid Game” (“El Juego del Calamar”) se consagró en los premios más importantes de la industria televisiva a nivel mundial gracias al Emmy a mejor actor protagonista en serie drama que recibió Lee Jung-jae y al galardón a la mejor dirección en este mismo formato para su director, Hwang Dong-hyuk.

Asimismo, esta edición trató de derribar tabúes con respecto al físico femenino y condecoró a la cantante Lizzo con el premio al mejor programa de competición por “Lizzo’s Watch Out for the Big Grrrls”, un formato de telerrealidad en el que varias mujeres luchan por ser parte del cuerpo de baile en la gira mundial de la artista.

“Cuando era pequeña todo lo que quería era ver a alguien como yo en los medios: Gorda como yo, negra como yo y guapa como yo”, aseguró Lizzo al recoger el galardón.

Y es que si relevante fue en esta edición que nada se saliera de lo acordado, igualmente importante fue seguir transmitiendo una imagen de apertura a la sociedad con el premio del Consejo Rector de los Emmy para el Instituto Geena Davis por “promover la inclusión y la equidad de género en la industria del entretenimiento”.

Finalmente, la representación hispana tampoco podía faltar en un evento de tal magnitud, con Óscar Isaac, Selena Gomez, Diego Luna, Rosario Dawson o Gael García Bernal como abanderados de lujo de la interpretación latina.

Guillermo Azábal

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