La Justicia española archiva una querella por genocidio contra Brahim Gali

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SAHARA OCCIDENTAL

Madrid, 29 jul (EFE).- La Justicia española archivó este jueves una de las querellas impuestas contra el líder del Frente Polisario, Brahim Gali, por un delito de genocidio al considerar que no se ha acreditado la comisión del tipo penal y que, en todo caso, los hechos están prescritos.

Se trata de una de las dos querellas que estaba investigando la Audiencia Nacional española contra Gali, quien llegó a prestar declaración por videoconferencia ante el juez tras varios días hospitalizado por covid-19 en España, después de haber entrado al país en abril.

Tras su comparecencia, en la que el juez instructor del caso rechazó enviarle a prisión o retirarle el pasaporte, como pedían las acusaciones, Gali salió de España rumbo a Argel el 2 de julio.

La querella anulada había sido interpuesta por la Asociación Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos (Asadeh) en 2008.

En su resolución de hoy, el magistrado considera que los hechos, presuntamente cometidos contra ciudadanos marroquíes entre 1975 y 1990, estarían prescritos, que no se ha acreditado la comisión del delito de genocidio, y que los testimonios de los testigos contradicen las afirmaciones de la querella.

El ingreso durante un mes en un hospital de la ciudad de Logroño (norte) de Galhi, enfermo de coronavirus, derivó en una crisis diplomática con Marruecos.

Después de regresar a Argelia, el líder del Frente Polisario pidió a la Justicia española el archivo de la causa en la que se le investiga por dos querellas contra él por genocidio, detención ilegal y torturas, al considerar que estas acusaciones responden a motivaciones espurias de carácter político.

En una rueda de prensa para hacer balance del curso político y de la actividad del Ejecutivo antes de iniciar las vacaciones de verano, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, recomendó hoy actuar con “discreción” para tratar de resolver la crisis diplomática abierta con Marruecos.

Sánchez reafirmó que el país vecino es un “socio estratégico” para España.