La junta militar birmana acusa de asesinato a un líder de las protestas

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BIRMANIA GOLPE

Bangkok, 29 abr (EFE).- La junta militar birmana ha presentado cargos de asesinato y traición contra uno de los principales líderes de las protestas en contra del golpe de Estado mientras acusó a otras personas vinculadas con él de relaciones con grupos armados.

Wai Moe Naing, el líder del sindicato estudiantil de Monywa, está acusado de torturar y asesinar brutalmente a dos policías, según publica este jueves el diario oficialista The Global New Light of Myanmar.

El activista, de 25 años, fue detenido el pasado 15 de abril después de ser arrollado por un vehículo de las fuerzas de seguridad en Monywa, una de las ciudades más activas contra el régimen militar.

En una entrevista reciente, Wai Moe Naing había hecho un llamamiento a que la oposición a la junta militar se haga tanto a través de protestas pacíficas como de resistencia armada defensiva para poder acabar con la dictadura.

La junta militar publicó este jueves un organigrama del comité de huelga de Monywa que incluye equipos que supuestamente coordinan los entrenamientos con grupos armados, así como varias personas acusadas de fabricar y almacenar bombas y armas caseras.

Según pudo constatar Efe, decenas de jóvenes birmanos se han unido en las últimas semanas a entrenamientos militares con las guerrillas étnicas cansados de los escasos logros de las protestas pacíficas contra la junta militar y dispuestos a responder a los uniformados con las armas.

Grupos insurgentes de minorías étnicas, que representan más del 30 % de los 54 millones de habitantes del país y que han luchado contra el Gobierno birmano durante décadas con la reivindicación de una mayor autonomía, han mostrado su apoyo a los movimientos de protesta contra la junta militar.

Esta situación ha reavivado en el último mes enfrentamientos entre los militares y algunas guerrillas.

Más de 4.500 personas han sido detenidas desde el golpe de Estado del 1 de febrero, de las que 3.449 permanecen bajo arresto, según las últimas cifras recogidas por la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos (AAPP).

El movimiento de desobediencia civil en contra de la junta militar y las protestas pacíficas que se han celebrado desde entonces por todo el país han sido reprimidos brutalmente por las fuerzas de seguridad, que ya han asesinado al menos a 756 civiles, según la AAPP.

El pasado sábado, el jefe de la junta birmana, el general golpista Min Aung Hlaing, asistió en Yakarta a una reunión de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) -de la que Birmania forma parte- y se comprometió a frenar la violencia contra los civiles, iniciar el diálogo y aceptar a un mediador para solventar la crisis.

A pesar de ello los movimientos opositores y organizaciones humanitarias han denunciado que siguen la violencia contra las protestas pacíficas y las detenciones.