La iglesia intercede contra el racismo en América

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Por Raphael Cosme|[email protected]

San Agustín, FL.- Hay dos maneras en que las personas cometen actos de racismo contra otros individuos, consiente e inconsciente.

Inconsciente es cuando las personas dicen o actúan de manera de racista y a su juicio su acción fue normal y continua interactuando con las personas afectadas; en cambio el consciente, o al que también se le puede llamar racismo radical, lo comete quien, por su formación ideológica, discrimina a otros por considerarlos inferiores.

En una sociedad en la que personas se sienten seres superiores a otros y en ocasiones ponen en vigor ataques ya sean verbales o físicos es considerada racista. Sin embargo muchos piensan que el racismo suele ser de blancos contra negros solamente y eso no es cierto, el racismo en América o cualquier parte del mundo puede venir de cualquier raza étnica. Un caso interesante fue publicado en el Vineland Journal en 1975 cuando un hispano fue invitado a una fiesta de bienvenida de su amigo afroamericano en Filadelfia y cuando el hispano llegó a la puerta del apartamento pudo escuchar como había mucha diversion, bullicio, todos parecían estar compartiendo muy amistosamente, pero al momento que su amigo abrió la puerta el ambiente de todos los afroamericanos en la fiesta se convirtió en un funeral, nadie hablaba  y parecía que el hispano había venido de otro planeta, el hispano se sintió discriminado y terminó saliendo de la fiesta. Este es un buen ejemplo de que el racismo puede venir de cualquier persona.

Una de las eras de racismo muy abierto en la sociedad Americana fue durante los años 50 y 60 cuando personas de color no podían entrar en lugares en donde las personas de raza blanca solían visitar, tanto así que colocaban  carteles de aviso  prohibiendo la entrada de una persona negra, y los extremos fueron de no permitir a una persona de color entrar en los planteles escolares, fue de ahí que comenzaron las protestas y enfrentamientos entre los dos bandos blancos y negros y por consecuencia surge el líder defensor de los derechos civiles el Dr. Martin Luther King Jr., al mismo tiempo de que gobernaba el país John F. Kennedy quien tuvo el encuentro con el predicador a lo que el llamó “el principal dilema moral de Estados Unidos”, la intolerancia, el odio y la segregación del sur. 

Kennedy por su parte firmó varias actas para proteger a las minorías para que se les permitiera el uso de servicios, como entrar en los planteles escolares y la prohibición ataques viciosos contra los afroamericanos como una cuestión de orden público en lugar de un juicio moral, pero para los afroamericanos no fue suficiente y comenzaron a unirse a las marchas del Dr King, y todo se cortó con su asesinato en el Motel Lorraine en Memphis, Tennessee el 4 de abril del 1968.

Sin embargo, sus reclamos siguieron vivientes en muchos líderes del gobierno que escribieron muchas actas federales contra la discriminación con las minorías. Un caso de racismo extremo sucedió el 18 de junio del 1964 en la ciudad de San Agustín cuando James Brock dueño del hotel Monson Motor Lodge puso ácido en la piscina del hotel cuando se percató de que habían bañistas negros. Las horrendas imágenes corrieron el mundo entero y fue en esos instantes que el Dr. King logró que se aprobara el Acta de los Derechos Humanos (Civil Right Act) en el Congreso Federal después de estar en la ciudad de San Agustín y que por si fuera poco también a él se le ingresó en la cárcel del condado de St Johns, hoy el edificio en donde encerraron al Dr. King lleva una placa en su honor.  

Después de medio siglo pareciera que el racismo se había dormido pero volvió a despertarse con la llegada del presidente Donald Trump cuando el mandatario no ha sido claro en el tema de la discriminación y los grupos supremacistas de blancos que invadieron Charlottesville, Virginia en agosto 12, 2017 y ese mismo día las marchas terminaron con la muerte de una persona y muchos heridos que protestaban contra los neo-nazis y uno de ellos lanzó su vehículo contra los protestantes. 

Trump se resistió en condenar los actos de los supremacistas blancos, y fue condenado por políticos de todo el espectro, líderes religiosos de todas las denominaciones y ejecutivos corporativos de todo el país.

Es por eso que la iglesia católica ha tomado la iniciativa de reunirse en una asamblea de Obispos Católicos de los Estados Unidos contra el racismo en América y la Diócesis de San Agustín va ser una de ellas que tendrá varias conferencias en varias Iglesias de los condados sobre el tema del racismo en América.

El tema Carta Pastoral contra el racismo, “los obispos escribimos una carta sobre el racismo y queremos que sirva de base para un intercambio en las comunidades buscando una mayor fraternidad. El reconocimiento de la diversidad cultural es visto por algunos como un problema y nuestra experiencia de Iglesia nos hace más bien verlo como un enriquecimiento ya que Dios al crearnos nos hizo muy diferentes” dijo el Obispo Felipe de Jesús Esteves.

El evento Carta Pastoral contra el Racismo es un llamado a toda la comunidad en general para que puedan exponer su experiencias y compartir ideas sobre como combatir el racismo.

La Diócesis de San Agustín anunció la participación de tres Iglesias en este intercambio con la comunidad: Church of Crucifixion 3183 Edgewood W. Jacksonville 12 de enero de 1 a 3 pm, San Sebastian Catholic Church 1112 Fl-16 St. St. Augustine 13 de enero 6:30-8:30pm y, St. Patrick Catholic Church 601 Airport Center Dr, Gainesville 19 de enero 4-6 pm.