OHL se transforma en OHLA e inicia una nueva etapa con una estructura saneada

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OHL ESTRATEGIA

Madrid, 6 jul (EFE).- El presidente de OHL, Luis Amodio, ha presentado este lunes la nueva identidad corporativa de la compañía, que pasa a denominarse OHLA, y que inicia una nueva etapa con una estructura financiera saneada una vez culminado el plan de recapitalización y reestructuración de deuda.

El grupo, que pone fin a 22 años con la marca OHL y que celebra su 110 aniversario, arranca una nueva etapa de transformación mirando al futuro con optimismo e ilusión, según ha reconocido su presidente durante una presentación telemática, y con el negocio de concesiones como palanca de futuro.

La compañía, controlada por los hermanos mexicanos Amodio en un 26 %, busca reinventarse y adaptar su modelo de negocio, haciéndolo más sostenible y mejor preparado para los retos y oportunidades futuras que se presentan en materia de infraestructuras.

Después de años gestionada por el Grupo Villar Mir, que ha visto reducido su peso en el capital al 7 %, los hermanos mexicanos han reafirmado su apuesta por la compañía y por la gestión responsable y sostenible de este nuevo proyecto con el foco puesto en la transparencia, la ética y el buen gobierno.

NUEVA HOJA DE RUTA: CONCESIONES COMO PALANCA DE FUTURO

Como parte de esta nueva hoja de ruta OHLA, que cuenta con una cartera de cerca de 5.200 millones de euros, seguirá teniendo en Europa, EEUU y Latinoamérica sus mercados estratégicos, según ha explicado el consejero delegado del grupo, José Antonio Fernández Gallar.

El negocio de concesiones, que era considerado la joya de la corona y que OHL vendió en 2018 al fondo australiano IFM, será ahora la palanca de futuro de la compañía con la vista puesta en el sector hospitalario y viario de Latinoamérica, así como en nuevos activos en Europa y EE.UU con mejores márgenes, menores aportaciones de capital y una política de rotación de activos.

En el área de construcción, la compañía ha reafirmado su objetivo de alcanzar este ejercicio una contratación superior a los 3.000 millones gracias a nuevas adjudicaciones en EE.UU, Latinoamérica y Europa.

La división industrial reforzará el negocio de energías renovables, como constructor y gestor, e incorporará tecnología de almacenamiento y de producción de hidrógeno verde al tiempo que afronta nuevos retos en los sectores de minería y cemento y de protección contra incendios.

En servicios, impulsará su crecimiento a través del empleo de soluciones tecnológicas innovadoras, mientras que la división de Desarrollos pondrá el acento en la construcción y rehabilitación de activos residenciales con demanda estable.

Para lograr estas metas, la compañía impulsará fórmulas de colaboración público-privada, una gestión responsable y marcará una hoja de ruta para la progresiva descarbonización.

Tras reducir en más de 105 millones su apalancamiento y reforzar sus fondos propios en cerca de 180 millones, OHLA se ve preparada para “construir los pilares” del mundo postcovid que viene y llevar a cabo su plan de negocio con un crecimiento sostenido.

DE LA TEMPESTAD A LA CALMA

Durante el acto, el consejero delegado, José Antonio Fernández Gallar, se ha mostrado convencido de que, después de los años en que la compañía ha “estado débil, sin el protagonismo que debería en el mercado”, ahora, con un balance nuevo y reforzado, “va a ser otra vez una de las grandes constructoras”.

En esa línea, Luis Amodio ha señalado que, cuando su hermano y él entraron en el consejo de administración, hace poco más de un año, “había una tormenta y hoy vemos un verano de calma, con sol y con viento a favor”.

En aquel momento, la familia Amodio se planteó una fusión con Capsa, la compañía local mexicana, que “por el momento” ya no contempla. “Lo dejaremos al tiempo y al destino”, ha apuntado el presidente.

“La fusión se estuvo vislumbrando en algún momento, estuvimos platicando mucho tiempo, hicimos análisis y por el momento vamos a seguir como estamos, vamos a ser primos hermanos, a trabajar juntos, y en las entidades en que estemos trabajando al mismo tiempo tendremos que trabajar en UTE o de alguna manera, porque por el mismo conflicto de intereses no podremos ir independientemente”, ha explicado.

En cuanto a su estrategia en el área concesional, Ohla tiene como objetivo conseguir dos nuevas concesiones de media cada año con una contribución de capital siempre proporcional a la fuerza de su balance, es decir, tomando una participación minoritaria de la sociedad concesionaria.

Tras constatar que “el mundo camina por separar el socio industrial del socio financiero”, Fernández Gallar ha dicho que Ohla no buscará un socio estable, sino que lo seleccionará “a posteriori”, proyecto por proyecto.

Ha negado que vaya a haber más desinversiones que las tres anunciadas a principios de año: el hospital de Toledo, el Canal de Navarra y el Old War Office, las dos primeras ya firmadas y la última en proceso, y que vayan a monetizar los procesos de arbitraje, como en su día barajó con el litigio que mantiene desde 2014 con Qatar por el proyecto millonario del Hospital de Sidra.

Sobre la refinanciación de bonos a partir de ahora, el CEO ha confirmado que sería con una nueva estructura de bonos: “serán bonos nuevos de verdad, no será una renovación de los bonos”, ha dicho, y ha agregado que, si el plan de negocio se cumple, la compañía estará en posición de acudir al mercado para refinanciar en unas todavía mejores condiciones”.

“No quitamos que pudiera haber un repago”, ha apostillado Amodio, que está “acabando de cuadrar” la composición del nuevo consejo de administración que se dará a conocer en la próxima reunión de finales de julio.