Diez años de guerra y la covid marcan el inicio de la conferencia de donantes de Siria

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SIRIA DONANTES

Bruselas, 29 mar (EFE).- La primera jornada de la conferencia de donantes para apoyar a Siria y los países de la región organizada por la Unión Europea (UE) y la ONU estuvo marcada este lunes por el recuerdo a los diez años de guerra y por cómo la pandemia ha agravado la situación.

El comisario europeo de Gestión de Crisis, Janez Lenarcic, aseguró que hoy en día hay 13 millones de sirios que necesitan “urgentemente” ayuda humanitaria -la mitad de ellos niños- y que el 60 % de la población vive en una situación de inseguridad alimentaria, “una realidad que el Covid sólo ha hecho que agravar”, dijo durante su intervención.

Será Lenarcic quien mañana, al término de la V Conferencia de Bruselas, anuncie la cantidad que la comunidad internacional donará este año para apoyar a la sociedad siria y los 5,6 millones de refugiados que viven, principalmente, en Líbano, Jordania, Turquía, Irak y Egipto para huir de una guerra que ha dejado ya 500.000 muertos.

“Cumplimos diez años desde el inicio del conflicto en Siria” y “la cuestión de la seguridad alimentaria lamentablemente está más presente que nunca”, dijo el comisario, que recordó que la libra siria se ha devaluado dos tercios respecto a su valor del año pasado y que los productos básicos se han encarecido un 236 %.

LÍBANO

El ministro de Asuntos Sociales y Turismo de Líbano, Ramzi Mcharrafieh, -cuyo país acoge a la mayor cantidad de refugiados sirios, en relación a su población- lamentó no haber logrado el objetivo, desde que comenzó la guerra, de “haber evolucionado desde una respuesta humanitaria a un enfoque de desarrollo sostenible”.

“Lamentablemente, la situación ha empeorado, en vez de mejorar, dijo Mcharrafieh, debido a la crisis económica que sufre Líbano, un país que importa alrededor del 80 % de los productos básicos y cuya divisa se ha devaluado un 90 %.

“La crisis en Líbano ha provocado un aumento de la pobreza”, en la que “la competencia por trabajos de baja calificación entre refugiados y libaneses ha aumentado desde un 29,1 % a un 92 %”, aseguró el ministro.

También desde la sociedad civil libanesa se insistió hoy en este mensaje. “Es muy difícil hablar de desarrollo económico (…) en un momento en que parece que nuestro país está en caída libre hacia el colapso económico”, dijo la representante de PASC -una agrupación de ONGs en Líbano, Nadine Kheshen.

Kheshen explicó como ante esta realidad “los jóvenes con talento” y los “profesionales altamente cualificados” libaneses emigran del país en búsqueda de oportunidades.

JORDANIA

También el ministro de Desarrollo Social de Jordania, Ayman Mufleh, alertó contra el paro del 24 % que sufre el país y aseguró que la realidad “no está muy lejos” de la que tienen el resto de países de la región.

El ministro aprovechó su intervención para pedir 260 millones de dólares a la comunidad internacional, solo para el sector sanitario, y recordó que Jordania ha sido “el primer país del mundo” en empezar a vacunar a 1,3 millones de refugiados que hay en el país.

TURQUÍA

El viceministro turco de Familia, Trabajo y Servicios Sociales, Mehmet Selim Baglim, dijo que con la pandemia “hemos tenido algunos retos (…) y hemos visto que los solicitantes de asilo son más vulnerables”.

El dirigente agradeció los 6.000 millones de euros que la UE ha dado a Turquía para ayudar a los refugiados, en base al acuerdo al que Bruselas y Ankara llegaron en 2016, en plena crisis migratoria.

Ese acuerdo está pendiente de una posible renovación, aunque el viceministro pidió “una cooperación más fuerte a nivel internacional”.

Además, pidió “establecer las condiciones” para que los refugiados sirios puedan volver a su país

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