Redacción | Salwa Yordi
En el corazón de Austin, una organización sin fines de lucro está transformando la manera en que la ciudad combate el hambre y el desperdicio de alimentos.
Keep Austin Fed (KAF) tiene una misión sencilla pero poderosa: recuperar comida perfectamente buena que de otro modo se desperdiciaría y redirigirla hacia las personas que la necesitan.
TRABAJO
Cada día, decenas de voluntarios recorren la ciudad recolectando alimentos de restaurantes, cafeterías, escuelas y supermercados. Esa comida, aún fresca y nutritiva, llega a refugios, comedores comunitarios y organizaciones que atienden a familias de bajos recursos.

Solo en el último año, Keep Austin Fed distribuyó más de 1.2 millones de libras de alimentos, evitando que toneladas de comida terminaran en los vertederos, pero además ayudando a nutrir a miles de personas que enfrentan inseguridad alimentaria.
COMPROMISO
Para Lisa Barden, directora ejecutiva de Keep Austin Fed, este trabajo va más allá de llenar platos: se trata de alimentar la dignidad y el espíritu comunitario de Austin.
“Todo comenzó con una idea simple: en una ciudad tan próspera como Austin, nadie debería pasar hambre mientras tanta comida se desperdicia. Nuestro fundador vio esa desconexión y decidió actuar. Hoy seguimos ese legado con el compromiso de que cada comida cuente”, comparte Barden.
ALIANZAS
A lo largo de los años, la organización ha crecido y fortalecido sus alianzas, colaborando con entidades como Glimmer Austin, El Buen Samaritano, Caritas of Austin y Sunrise Navigation Center para ampliar su alcance. Durante periodos críticos, como las pausas o retrasos en los beneficios del programa SNAP, Keep Austin Fed ha sido un pilar de apoyo para las familias más afectadas.
“Los tiempos difíciles nos empujaron a innovar. Implementamos más puntos de distribución móviles y colaboramos con otras organizaciones para responder rápidamente. También comenzamos a ofrecer tarjetas de regalo de H-E-B para que las familias puedan elegir sus propios alimentos, porque creemos que el poder de decidir lo que comes es también una forma de dignidad”, asegura Barden.
Con cada libra de comida rescatada, Keep Austin Fed no solo alimenta cuerpos, sino que también reduce el desperdicio, protege el medio ambiente y fortalece los lazos humanos que hacen de Austin una ciudad verdaderamente solidaria.



