Juicio al periodista marroquí Omar Radi, a puerta cerrada en su recta final

0
8
592947

MARRUECOS JUICIO

Casablanca (Marruecos), 13 jul.- El juicio al periodista marroquí Omar Radi, acusado de violar a una colega de trabajo, llega a su recta final y se desarrollará a partir de hoy a puerta cerrada.

Así lo ha decidido hoy el juez del Tribunal de Apelación de Casablanca para garantizar la protección de la intimidad y el honor de la víctima, según explicaron a Efe varios abogados en la puerta de la sala donde se celebra el juicio.

La abogada Meriem El Idrissi, que representa a la denunciante, dijo a Efe que el juez atendió a la petición de la parte civil conforme a algunos artículos del Código de Procedimiento Civil que dan derecho a las víctimas de agresiones sexuales a celebrar juicios sin público.

La defensa de la víctima pidió en la sesión de hoy una indemnización de un millón de dirhams (unos 94.000 euros) al periodista y a su compañero, Imad Stitou, acusado en el mismo caso como cómplice de la agresión sexual.

Omar Radi, periodista independiente de 34 años, lleva casi un año preso de forma preventiva en un caso que arrancó el 6 de abril con dos acusaciones, atentado a la seguridad del Estado y violación de su colega de trabajo. Esta última acusación le puede costar hasta veinte años de cárcel si hay una relación de trabajo entre las dos partes del caso (ya que la denunciante trabajaba como ayudante de redacción en un sitio electrónico y Radi era su superior).

En la sesión de hoy, varios periodistas y familiares y amigos de Radi se quedaron cerca de la puerta de la sala aguardando que salga algún abogado para informarles sobre el avance del proceso que se acerca a su fase final.

Mientras, en la puerta del tribunal se congregaron varias personas para celebrar una sentada de protesta en solidaridad con el periodista juzgado.

Las anteriores sesiones fueron públicas, y en ellas Radi negó tanto las acusaciones de espionaje como las relativas a la violación de su colega de trabajo, insistiendo que fue una relación consentida. Pero la vista de hoy se celebró a puerta cerrada para escuchar a la denunciante, así serán las sucesivas.

La sesión de hoy del caso de Radi se celebra tras pocos días de la condena a a cinco años de cárcel contra el periodista Suleimán Raisuni, exredactor jefe del periódico opositor Ajbar al Yaum (ahora cerrado por asfixia financiera), por delitos de agresión sexual y retención por violencia contra un homosexual.

La condena a Raisuni ha merecido duras críticas por parte del gobierno de Estados Unidos, por boca del portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, quien expresó la “decepción” de Washington con el veredicto de Raisuni y afirmó que su país sigue de cerca el juicio de Omar Radi, quien se considera junto a Raisuni entre los periodistas más críticos con el poder en Marruecos.

“Pensamos que el proceso judicial que ha conducido a este veredicto se contradice con la promesa fundamental del sistema marroquí de un proceso equitativo para las personas acusadas de delitos, además de que se contradicen con las promesas de la Constitución de 2011 y el programa de reformas llevado por el rey Mohamed VI”, lamentó Price, quien alertó sobre “el impacto negativo” de estos casos sobre la libertad de expresión en el país magrebí.

En reacción a la postura de Estados Unidos, la Delegación Ministerial de Derechos Humanos de Marruecos, criiticó hoy en un comunicado que la postura de EE.UU está basada en “informaciones parciales de los defensores de los acusados” pero que “esconden de forma deliberada el punto de vista de los denunciantes hasta negarles su estatuto de víctimas”.

Fatima Zohra Bouaziz