Jóvenes opositores exigen educación, justicia y democracia en Nicaragua

0
5
499519

NICARAGUA ELECCIONES

Managua, 25 abr (EFE).- La organización juvenil opositora Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN) exigió este domingo al Estado de Nicaragua educación, justicia y democracia, condiciones que, según sus representantes, únicamente serán accesibles cuando el presidente Daniel Ortega deje el poder.

“Educación, justicia, democracia, participación juvenil, desarrollo económico, eso es lo que queremos para nuestro país, que no se equivoque la dictadura, esto no es Venezuela, esto no es Cuba, los nicaragüenses somos un pueblo que nació para ser libre”, dijo el presidente de AUN, Max Jerez, durante un congreso de la organización.

AUN, que reúne a parte de los universitarios opositores de Nicaragua, fue creada en abril de 2018, cuando el sector estudiantil nicaragüense lideraba las masivas protestas antigubernamentales que desembocaron en ataques armados de policías y grupos oficialistas que dejaron cientos de muertos, presos o desaparecidos.

El dirigente de AUN Lesther Alemán apostó a que Ortega saldrá del poder, tras 15 años de gobierno, gracias al voto de los jóvenes, en las elecciones programadas para el próximo 7 de noviembre.

“En Nicaragua hay miles de jóvenes dispuestos a resistir, a cambiar Nicaragua (…) a Ortega lo vamos a sacar con la fuerza de los votos”, gritó Alemán.

“Necesitamos salir de esta dictadura que valora más un carné de militante que un título profesional”, agregó el miembro de AUN Jerry Urbina, cuando se refirió a los retos que enfrenta la juventud bajo la administración del exguerrillero sandinista.

AUN es miembro de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que conforma la recién creada Alianza Ciudadana junto con Ciudadanos por la Libertad (CxL), partido que rechaza a los disidentes que no están bajo su alianza y a los de antepasado sandinista.

Los jóvenes rechazaron las reformas a la Ley Electoral propuestas por los sandinistas en la Asamblea Nacional (Parlamento) por considerar que están pensadas para garantizar un cuarto mandato consecutivo de Ortega, quien ya gobernó una Nicaragua bajo conflicto entre 1979 y 1980, y reclamaron magistrados honestos para el Consejo Supremo Electoral.

Las elecciones de noviembre serán claves para Nicaragua, ya que definirán si cesa o se extiende por cinco años más la primacía casi absoluta de Ortega sobre la política local.

“La dictadura nos tiene miedo, una dictadura que acostumbraba usar a los jóvenes para adular a los dictadores, se acabó el hechizo”, puntualizó Jerez.