Jane Campion indaga en “la masculinidad tóxica” en “The Power of the Dog”

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JANE CAMPION

Madrid, 17 nov (EFE).- La masculinidad tóxica y la homosexualidad reprimida son temas centrales de “The Power of the Dog”, la película que ha permitido el regreso de Jane Campion (Wellington, 1954) a la dirección de cine después de doce años y que la neozelandesa define como “un postwestern” donde “no hay buenos ni malos”.

Protagonizada por Benedict Cumberbatch, Kirsten Dunst y Jesse Plemons, se trata de una adaptación de una novela de Thomas Savage que reposa en complejos retratos psicológicos y en una narrativa hipnótica y misteriosa.

Campion encontró en Nueva Zelanda el paisaje perfecto para recrear esta historia ambientada en Montana (EE.UU.) a principios del siglo XX, un rodaje que se vio interrumpido por la primera oleada de covid, recordó la cineasta en una entrevista con un grupo de periodistas internacionales durante el pasado Festival de Cine de Venecia.

La trama gira en torno a Phil Burbank, un vaquero que gestiona un rancho junto a su hermano George. Todo va bien hasta que George se enamora de Rose, una mujer viuda que se muda a vivir con ellos al rancho donde también les visita su hijo, el amanerado y misterioso Peter (Kodi Smith-McPhee).

PREGUNTA.- ¿No es una paradoja que su regreso al cine lo produzca Netflix?

RESPUESTA.- Supongo que sí, pero fueron los únicos dispuestos a poner el dinero.

P.- ¿Cómo vivió el parón del rodaje por el coronavirus?

R.- Al principio estaba tan centrada en el rodaje que no era consciente de lo que se nos venía encima. Después fue todo muy rápido, paramos un día antes de que todo el país se confinara. Lo cierto es que el parón me permitió descubrir una nueva libertad en esa calma, pero al mismo tiempo había que lidiar con la incertidumbre, llegué a aceptar que quizá nunca terminara la película.

P.- ¿Por qué eligió este libro?

R.- Me enamoré de él, soy una gran lectora pero no hay tantos libros que de verdad me enloquezcan… Es muy bonito cuando lees un libro inocentemente, sin pensar que vas a hacer una película. Pero el caso es que semanas después de terminarlo seguía pensando en él y en los temas que trata, la historia irradia una energía que me atraía muchísimo.

P.- Llama la atención el contraste entre el paisaje inmenso y el ambiente opresivo que ahoga a los personajes.

R.- Es una pieza de cámara, son como personajes en una barca en medio del océano. Y aunque el paisaje es tan inmenso, ellos están aislados, solos.

P.- El personaje de Rose no estaba tan desarrollado en el libro, ¿porqué le dio más peso?

R.- Kirsten le ha dado mucha profundidad y dulzura a este personaje. Quizá a muchas mujeres les resulte frustrante ver cómo se comporta pero es una mujer de su tiempo, no tenía muchas opciones, se encuentra en una especie de trampa entre su marido y el hermano de éste. Quería acentuar esto.

P.- ¿Cómo se relaciona esta película con su filmografía previa?

R.- Supongo que tanto “The Piano” (1993) como esta película hablan del deseo reprimido, pero “The Piano” lo hace desde el punto de vista de la sensualidad femenina y ésta es una perspectiva masculina, aunque no puede decirse que Phil sea el típico ‘macho alfa’.

P.- En relación con los retratos masculinos, ¿le interesaba trastocar los tópicos de lo que suele percibirse como fuerte y vulnerable? Ningún personaje es lo que parece.

R.- No hay juicio posible, no hay buenos y malos, eso es lo que me motiva, la alegría de la complejidad. Supongo que cada espectador sacará sus propias conclusiones.

P.- Este año Julia Ducournau se ha convertido en la segunda directora en ganar la Palma de Oro de Cannes en la historia. La primera fue usted, hace casi tres décadas. ¿Qué le parece?

R.- Estoy encantada, me alegro mucho por Julia. Siento que las cosas van despacio, no es que sea un tsunami precisamente… pero desde que empezó el movimiento #Metoo están pasando cosas excitantes en cuanto a la igualdad y espero que no tengan marcha atrás.

P.- El #Metoo entre otras cosas ha puesto el tema de la masculinidad tóxica en la conversación, ¿cómo cree que puede influir en la recepción de la película?

R-. No pienso mucho en eso, todo este proceso es algo muy instintivo, parte de sensaciones, de sentimientos, la lógica es el último bastión. Seguramente ustedes puedan describirlo mejor que yo.

P.- ¿Ha sido “Brokeback Mountain” una referencia para usted?

R.- No directamente porque se trata de una historia más moderna y muy diferente pero su autora Annie Proulx sí fue una referencia, ella hizo un estudio muy interesante del libro de Savage y tuvimos ocasión de reunirnos con ella y hablar. Fue toda una clase magistral.

Magdalena Tsanis

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