Por Norma Martínez | [email protected]

Jacksonville, FL.-  Israel Quiñones Medina, un joven de 22 años, vive encerrado en su  cuerpo sin  ni siquiera poder comunicarse con su madre,  Zayda Medina ,  para dejarle  saber sus necesidades.   

Israel nació con severas condiciones de salud debido a un accidente de automóvil que sufrió  su madre, mientras estaba embarazada de gemelos, uno de ellos no sobrevivió el accidente.

Israel Quiñones Medina es un joven con discapacidades que actualmente necesita la ayuda de la comunidad para satisfacer sus necesidades básicas. Si gusta ayudar puede comunicarse al (904) 690-4758.

A pesar de haber sido informada de la situación de salud del bebé que aún se encontraba en su vientre, Zayda decidió continuar con su embarazo y dar a luz a su hijo. “Dios es el único facultado para dar o quitar la vida, así que  quién soy yo para decidir quitarle la vida a un ser humano”, recordó  la madre de Israel.

“En el hospital me hicieron muchos exámenes, y el médico me informó que mi bebé venía con problemas, pero yo creo en Dios y para mi,  abortar hubiese representado caer en pecado”, aseguró Zayda.

Al nacer, Israel presentaba complicaciones como espalda bífida, distrofia muscular e hidrocefalia, aunado a un cuadro del espectro autista. Establecidos en Nueva York, el niño recibía atención médica y servicios alternativos. Sin embargo, hace cuatro años Zayda decidió mudarse con su hijo a Jacksonville, tras la invitación de una tía del menor que prometía ofrecerle apoyo, luego que la madre fuera diagnosticada con cáncer.

“Pensé que al mudarme a Jacksonville las cosas iban a ser más fáciles y que yo iba a tener el apoyo para recibir el tratamiento médico que yo necesitaba para seguir cuidando a mi hijo”, agregó.

En el limbo

El familiar que ofreció apoyarla  al corto tiempo se mudó a otro  estado dejándola sola con su hijo y enfrentando la realidad de que los servicios  médicos básicos que necesita Israel  para sobrevivir,  han sido muy difíciles de conseguir.

“El Medicaid le dio una cama a Israel pero recientemente el colchón  de aire se rompió y nadie quiere ayudar. Medicaid me dijo que ellos ya cumplieron entregando la cama, que para obtener un reemplazo debo de esperar 5 años y el proveedor de la cama me dijo que ya Medicaid había pagado la cama y que no tenía garantía”, comentó con frustración  la madre.

La barrera de la edad

En un afán por ayudar a esta madre cuyos esfuerzos se limitan al no hablar inglés,  la reportera de HOLA News se dio a la tarea de contactar con agencias de servicios, verificando que éstas no ofrecen servicios para mayores de 18 años.

Tras varios contactos con agencias de gobierno local y organizaciones de caridad, la ayuda para Israel parecía casi nula.

Al contactar a la Asociación de Espina Bífida de la Florida Central la coordinadora del programa, Shannon Bevans, confirmó la dura realidad que enfrentan los discapacitados mayores de 18 años. “Yo nací padeciendo espina bífida y cuando cumplí 18 años sufrí  porque las instituciones que me ofrecían servicios  me cerraron las puertas en la cara”, comentó Bevans a este semanario.

Debido a las complicaciones que enfrentó en la búsqueda de ayuda, Bevans comentó que ha establecido una clínica en la Florida Central “pero aún nos falta mucho para poder ofrecerle servicios a tantas personas adultas,  ya que sólo ofrecemos recursos a clientes que padecen de espina bífida hasta la edad de 22 años”.

Grace Manuel,  de la Agencia para Personas con Discapacidades mejor conocida como ‘APD Cares’ dijo a este semanario que su agencia trabaja en conjunto con oficinas comunitarias y proveedores de salud privados para asistir a familias como la de Israel.

Para recibir servicios de APD el cliente debe padecer una de varias condiciones de discapacidad y  “la lista de espera es de 13 años”, aclaró Manuel, agregando que el cliente debe presentar documentación que sustente sus padecimientos previo a haber cumplido los 18 años.

En la actualidad, la oficina ofrece servicios a aproximadamente 34 mil clientes y los pacientes que se encuentran en una lista de espera para ser ingresados en  el programa de exención, se estiman en  21 mil clientes, quienes reciben servicios pero no cuentan con una garantía de contar con la continuidad de los servicios en caso que mueran los padres, como sucede con los que están admitidos.

“La lista de espera para “el waiver” es de muchos años, pero  el ingreso al programa y el acceso a los servicios no se determina por los años que se lleve en la lista, sino por el nivel de necesidad y la categoría de servicios que necesite el cliente y a la cual el gobierno le asigne fondos”, explicó Melanie Etters, Directora de Medios de la Oficina  de Incapacidades Intelectuales en Tallahasee (Intellectual Disability Office).

Ayuda de la comunidad

Ahora Zayda trabaja en completar los trámites burocráticos que implican estas aplicaciones, lo que abre una luz al final del túnel. 

Sin embargo, Israel sigue teniendo necesidades básicas que necesita satisfacer. Debido a la situación y  cuidados continuos  que necesita Israel, su madre no puede trabajar y pasa todo el tiempo a su lado haciendo más escasos los recursos económicos al alcance.   

Ante esta necesidad, Zayda hace un llamado a la comunidad para que se solidarice con su situación y la ayude proveyendo artículos como Israel  pañales desechables para adultos  tamaño pequeño (small),  “pads” para cubrir la cama, batidas Ensure (de cualquier sabor,  menos de chocolate) y alimentos de bebé (baby foods).

También se necesita  una silla de ruedas reclinable y un colchón de aire de una plaza  que reemplace el ‘matress’ que se rompió que le proveyó el Medicaid inicialmente con la cama de hospital.

Si desea ayudar a Israel proveyendo algunas de las necesidades enumeradas, comunicarse con Zayda Medina al (914) 690-4758.

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