Isak y Kulusevski, tras las huellas de Andersson y Björklund

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FÚTBOL EUROCOPA SUECIA

Madrid, 7 jun (EFE).- Pocos se acuerdan de dos nombres clave de la Suecia que alcanzó las semifinales en la Eurocopa de 1992 que ganó Dinamarca por sorpresa. En aquella exitosa generación que después quedó tercera en el Mundial de Estados Unidos 1994, sobresalían nombres como Martin Dahlin, Kennet Andersson, Thomas Ravelli o Tomas Brolin.

Pero también fueron clave un par de chavales que emergieron prácticamente de la nada para apuntalar la defensa del equipo que entonces dirigía Tommy Svensson. El técnico escandinavo se atrevió a dar la titularidad en un gran campeonato a Patrick Andersson (20 años) y a Joachim Björklund (21) y su equipo se quedó en la orilla del éxito en una Eurocopa y en un Mundial.

Como en 1992, aunque en otra posición totalmente diferente, el actual seleccionador de Suecia, Janne Andersson, puede tomar una decisión similar y dar definitivamente la alternativa a otros dos jugadores que probablemente cerrarán un ciclo generacional que encabeza Marcus Berg en la delantera escandinava.

ISAK Y KULUSEVSKI, MADURACIÓN MÁS LENTA EN SUECIA

Son Alexander Isak y Dejan Kulusevski. Ambos tienen 21 años y todavía no se han asentado en el once titular de Suecia. Entran y salen. El primero acumula 22 partidos internacionales y la mitad de presencias en el once inicial. El segundo, ha disputado 13 encuentros con Suecia y ha salido de inicio en 7 ocasiones, también prácticamente el 50 por ciento.

La llegada al combinado escandinavo de Andersson y de Björklund fue más radical. Suecia, como anfitrión en la Eurocopa de 1992, no disputó fase de clasificación, pero preparó el torneo a base de amistosos. En ellos, aparecieron por primera vez los dos defensas, que jugaron casi todos. Andersson acumuló cinco y Björklund cuatro. Y, de ahí, directos a la titularidad en la Eurocopa para llegar a las semifinales. Sólo Alemania pudo con ellos y sin Andersson, que no jugó por acumulación de tarjetas el partido clave.

Sin embargo, el caso de Isak y Kulusevski no es exactamente igual. Ni uno ni otro acaban de asentarse en la selección, mientras que a Andersson y a Björklund les bastaron unos cuantos amistosos para dar un golpe encima de la mesa. Pero, por lo menos, en el caso del delantero de la Real Sociedad, los números en su club, con 17 tantos en partidos oficiales este curso, apoyan la teoría del cambio definitivo.

Kulusevski en la Juventus no ha firmado una cifra tan vistosa. Ha vivido una competencia terrible frente a nombres como Álvaro Morata, Paulo Dybala, Federico Chiesa o Federico Bernardeschi. Aún así, ha podido participar en 47 encuentros oficiales y fue titular en 28 ocasiones. Sin embargo, no se acerca a Isak con un total de siete tantos, cuatro en Liga y tres en Copa.

BERG-QUAISON, EL OBSTÁCULO DEL CAMBIO

A falta de pocas jornadas para el debut de Suecia en la Eurocopa (ante España el 14 de junio en Sevilla), Janne Andersson deberá decidir si definitivamente cede el testigo a Isak y a Kulusevski. Como opciones para frenar el recambio tiene a Berg y a Robin Quaison, dos hombres bastante más experimentados que Isak y Kulusevski.

Sobre todo Berg, que a sus 34 años aporta una veteranía de mucho valor, aunque parece que ya va cuesta abajo. Lejos quedan los 31 tantos que marcó en el Panathinaikos en el curso 2016/17 justo antes de marcharse a los Emiratos Árabes Unidos para jugar en el Al Ain. En el curso 2019/20 volvió a una liga más competitiva como la rusa para jugar en el Krasnodar, donde, este año, antes de firmar por el Goteborg, marcó 12 goles.

Mientras, Quaison, a sus 27 años debería encontrarse en el mejor momento de su carrera. Clave con sus cinco dianas en la fase de clasificación para la Eurocopa (máximo anotador de Suecia), en el Mainz apenas ha superado las seis esta campaña en la Bundesliga. No acaba de explotar, pero venderá cara su suplencia.

De momento, Janne Andersson, en los dos últimos amistosos ha alternado parejas. Contra Finlandia, jugó la formada por Berg-Quaison; frente a Armenia, Isak-Kulusevski. El saldo es favorable para los veteranos, con un tanto y una asistencia de Quaison y otro gol de Berg por los cero aciertos de sus rivales por el puesto.

Aunque los números más recientes no favorecen a Isak y a Kulusevski, Andersson podría atreverse e imitar a Tommy Svensson, que en 1992 dio galones en un torneo de primer nivel a dos chavales como Patrick Andersson y Joachim Björklund. Consiguió su recompensa y, desde la defensa, apuntaló a un equipo que hizo historia. Ahora, desde la delantera, Isak y Kulusevski quieren seguir sus huellas.

Juan José Lahuerta