Emilio J. López / EFE | [email protected]

•Los ciclones segaron la vida de centenares de víctimas, dejando ciudades devastadas en la costa este de Estados Unidos y en las islas del Caribe.

Jacksonville, FL.- La muy activa temporada de huracanes este año en el Atlántico será recordada por el paso devastador de los ciclones Irma y María y por ser la primera vez que tres huracanes de categoría 4 azotaron las costas de EE.UU., con una cuantificación de daños récord de unos 200.000 millones de dólares.

Pero esta destructora temporada de huracanes en la cuenca atlántica y el Caribe, que concluyó oficialmente este 30 de noviembre, ha batido otros récords: es también la más activa desde 2005, con 17 tormentas, de las cuales 10 fueron huracanes, 6 de ellos de categoría mayor (3, 4 o 5 en la escala de intensidad Saffir-Simpson).

Irma, además, estableció una nueva marca de longevidad como huracán de categoría 5, con vientos de 185 millas por hora (297 kilómetros), al durar 37 horas con la máxima intensidad. Es también el ciclón más potente de los registrados en aguas del Atlántico fuera del Caribe y el Golfo de México.

De hecho, la “temporada de huracanes de 2017 en la cuenca atlántica figura ya como la quinta más activa de que hay registro, después de las de 1893, 1926, 1933 y 2005”, resalta el Centro Nacional de Huracanes (NHC), con sede en Miami.

Un temporada normal en el Atlántico, que comienza el 1 de junio y termina el 30 de noviembre, presenta una actividad promedio de entre 11 y 12 tormentas tropicales y 5 huracanes.

“Fue una temporada muy activa y fuerte, con dos huracanes que tocaron tierra como categoría 5 en el Caribe, la segunda vez en la historia de huracanes desde 1850 que esto sucede”, destacó Robert Molleda, meteorólogo de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA).

En cuanto a los pronósticos de trayectoria realizados por el NHC, Molleda aseguró que se trata de la “temporada más certera”, con una “reducción de errores del 25 % respecto de los últimos cinco años”.

“Lo peor”, prosiguió el meteorólogo coordinador en la oficina de Miami, fue el “azote de los huracanes de categoría mayor Harvey, Irma y María en territorio estadounidense” y la destrucción causada por el segundo y tercero en el Caribe.

Puerto Rico devastado

Si el feroz Irma arrasó en septiembre pasado las islas de Caribe y barrió luego de sur a norte el estado sureño de Florida, donde dejó al menos 72 muertos y millares de damnificados, María se ensañó con Puerto Rico: la devastación fue generalizada.

La ‘Isla del Encanto’ experimentó por primera vez en muchos años el embate de dos huracanes de categoría mayor, el segundo de ellos, María, de resultados catastróficos: al menos 58 muertos, una tremenda crisis humanitaria y la destrucción en su práctica totalidad del servicio eléctrico.