Irlanda pide cambios para aceptar el acuerdo sobre el impuesto de sociedades global

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OCDE FISCALIDAD

Dublín, 6 oct (EFE).- El Gobierno irlandés podría sumarse al acuerdo internacional de la OCDE sobre fiscalidad si el texto final introduce ciertos cambios, lo que llevaría a Dublín a elevar su impuesto de sociedades del 12,5 % actual al 15 %, señaló este miércoles su ministro de Asuntos Exteriores, Simon Coveney.

“Tengo la esperanza de que Irlanda pueda formar parte de esta nueva medida, pero tenemos que esperar a ver el texto final, que, con suerte, estará disponible esta tarde”, declaró Coveney a la cadena pública RTE.

Después, precisó, el ministro de Finanzas, Paschal Donohoe, presentará sus “recomendaciones” al Ejecutivo, que podría dar una respuesta definitiva este jueves, en la víspera de la reunión virtual en la que la OCDE ultimará las discusiones sobre la creación de un marco fiscal internacional con dos grandes pilares: un impuesto a las grandes empresas y la fijación de un impuesto de sociedades mínimo del 15 %.

Irlanda forma parte de un reducido grupo de Estados o jurisdicciones que han rechazado hasta ahora adherirse al “marco inclusivo” de fiscalidad de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La baja fiscalidad de Irlanda ha atraído a muchas multinacionales en los últimos años, sobre todo del sector tecnológico, pero también ha generado conflictos con algunos socios comunitarios, que consideran que representa un caso de competencia desleal y desconfían de la claridad de la legislación al respecto.

Ahora, además, Dublín teme que el país podría verse aislado en la comunidad internacional si no acepta las nuevas normas fiscales.

“Irlanda no quiere quedarse sola en este asunto, pero, al mismo tiempo, queremos que se tenga en cuenta nuestra posición sobre impuestos, una posición que muchos otros países pequeños quieren que planteemos”, declaró hoy Coveney.

El titular de Exteriores aseguró que Dublín “ha pedido cambios razonables” respecto al texto original para asegurar que el acuerdo final “proporciona la mayor certeza posible en términos de la gestión de la economía irlandesa para el futuro”.

Los medios locales informan de que Irlanda quiere que el documento final incluya sólidas salvaguardas para evitar que, en años venideros, se pueda obligar a los países firmantes a elevar de nuevo el impuesto de sociedades hasta el 18 ó el 21 %.