• Más de 25.000 ‘tepesianos’ de El Salvador han aprovechado el apoyo de los consulados de su país para llenar los formularios de aplicación. El plazo vence el 19 de marzo.

Redacción HOLA News/ EFE   |  [email protected]

Greensboro, NC.- La cifra de salvadoreños reinscritos a la última prórroga del Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos, cuyo plazo de renovación concluye el próximo 19 de marzo, llegó  a los 25.284, informó la Cancillería del país centroamericano.

“Nos llena de mucha satisfacción haber ayudado a más de 25.000 compatriotas en estos trámites, los cuales les darán estabilidad y permisos de trabajo por 18 meses”, señaló el canciller salvadoreño, Hugo Martínez, en un comunicado.

Detalló que esta cifra representa un incremento de aproximadamente el 38 por ciento frente a los primeros 34 días del período de reinscripción de la anterior prórroga, cuando 18.333 salvadoreñas habían renovado el beneficio migratorio.

Martínez reiteró su llamado a los salvadoreños acogidos al TPS a que “hagan las gestiones lo antes posible para que así puedan ser considerados en alguna alternativa legal futura” que les dé “estabilidad migratoria”.

Sin embargo, los números revelados por el funcionario salvadoreño no incluyen las renovaciones que realizadas a través de organizaciones no gubernamentales, abogados y paralegales, lo que podría aumentar la cifra.

En algunos otros casos, los beneficiarios del TPS han encontrado también alternativas  a sus casos migratorios, como el ajuste por matrimonio o peticiones familiares.

Un asistente paralegal que prefirió el anonimato por motivos de confidencialidad con sus clientes, dijo a HOLA News que al menos unos 200 salvadoreños han llegado a su oficina buscando asistencia para completar sus solicitudes. 

Demandan estatus  permanente

Dos organizaciones que abogan por los derechos civiles interpusieron  sendas demandas en tribunales de Boston y Nueva York para que miles de beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) se queden legalmente en el país.

El grupo Centro Presente, con sede en Boston (Massachusetts), presentó una demanda alegando que la decisión del gobierno del presidente Donald Trump de poner fin al TPS que protegía a los nacionales de varios países tuvo motivación racista.

El documento judicial citó declaraciones que, según señalaron los abogados, mostraban la “aversión e indiferencia del presidente republicano por los inmigrantes latinos y afroamericanos”, la más reciente en enero, diciendo que los inmigrantes de El Salvador, África y Haití provienen de “países de mierda”.

Esta demanda busca desafiar la decisión de la administración Trump de dar por terminado el estado de protección temporal del que venían disfrutando decenas de miles de inmigrantes de Haití y El Salvador, países de origen de sus representados.

Sin embargo, la cancelación del programa TPS afecta a 195.000 salvadoreños, 57.000 hondureños, 50.000 haitianos y 2.550 nicaragüenses y un millar de sudaneses que deben abandonar el país en los próximos meses, según datos del National Immigration Forum.

Por otro lado, el Consejo Estadounidense de Inmigración (AIC) también interpuso una demanda en una corte federal de Nueva York para obligar al Gobierno a que acepte las solicitudes de residencia permanente de los ‘tepesianos’ que entraron al país sin ser inspeccionados.

En concreto, AIC denunció que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) prive a ‘tepesianos’ que ingresaron al país sin ser “inspeccionados y admitidos”.

“La interpretación de USCIS del TPS y los estatutos de ajuste de estatus migratorio es un problema de larga duración”, señaló en una conferencia telefónica la directora de política de AIC, Royce Murray.

“En caso de ganar este caso, calculamos que varios miles de titulares de TPS en todo el país podrían optar a la permanencia legal aquí”, sentenció la abogada jefe de esa organización, Mary Kenney.

Los miembros del Consejo Estadounidense de Inmigración criticaron que un gran número de afectados por las medidas de Trump “no han pisado sus países (de origen) en un par de décadas”.

Además, recordaron que miles de ‘tepesianos’ tienen hijos estadounidenses, que se verían obligados a abandonar su país y a vivir en otros que son peligrosos y nunca antes han visitado.

La directora asociada de Ayuda, un grupo basado en Washington, Susannah Volpe, aseguró que los titulares de TPS con las que ella trata a diario están “con mucho miedo y ansiedad”, por lo que pueda pasar con su futuro y el de sus familias.

“No saben si pueden optar o no a quedarse, se bloquean para tomar decisiones… Es una situación muy complicada para ellos, gente que lleva muchos años trabajando y pagando sus impuestos en EEUU que ahora están siendo expulsados”, concluyó Volpe.

 

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