Imran Khan afirma que la expulsión del embajador francés solo dañaría a Pakistán

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FRANCIA CARICATURAS

Islamabad, 19 abr (EFE).- El primer ministro paquistaní, Imran Khan, apeló este lunes a la economía para pedir el fin de las protestas islamistas que han sacudido durante la última semana al país asiático y subrayó que la expulsión del embajador francés por las controvertidas caricaturas solo perjudicaría a Pakistán.

“Si expulsamos al embajador francés la pérdida sería para Pakistán, a Francia no le pasaría nada”, dijo Khan en un discurso televisado.

Khan argumentó que el corte de relaciones con el país europeo supondría la disminución de las exportaciones, el aumento del desempleo, el cierre de fábricas, la subida de la inflación y el aumento de la pobreza.

“Entonces, ¿nos dañaría a nosotros o a Francia?”, se preguntó el mandatario, quien mantuvo que romper las relaciones con ese país supondría hacerlo con toda la Unión Europea, destino de la mitad de sus exportaciones textiles.

Las palabras de Khan llegan después de una semana de protestas por parte del ahora ilegalizado Tehreek-e-Labbaik Pakistan (TLP), que exige la expulsión del embajador de Francia y el corte de las relaciones diplomáticas con este país.

Esas protestas comenzaron con el arresto del líder del TLP Saad Rizvi y han causado hasta ahora cuatro muertos y 800 heridos, indicó Khan en su discurso.

El primer ministro afirmó que el objetivo del TLP es el mismo que el de su Gobierno -acabar con las blasfemias en el mundo contra el islam y su profeta- pero con diferentes métodos.

“Queréis protestas en vuestro país, (pero) el único que sufre es vuestro país”, dijo Khan.

Sostuvo que Occidente ha hecho de este asunto una cuestión de libertad de expresión y que el camino a seguir es explicar a otros países cómo se sienten los musulmanes acerca del profeta.

NEGOCIACIONES

Tras la ilegalización del TLP el día 15, ayer se produjeron nuevos disturbios en Lahore, donde once policías fueron tomados como rehenes y liberados esta madrugada tras negociaciones.

Las conversaciones entre los islamistas y el Gobierno prosiguieron a lo largo de la jornada y se prevé una nueva ronda esta noche.

Además, varios partidos religiosos llamaron hoy a una huelga nacional con el cierre de comercios, una petición que fue seguida de manera desigual en el país.

Las tensiones con Francia comenzaron en octubre del año pasado por los comentarios sobre el islam del presidente francés, Emmanuel Macron, que en ciertos sectores del mundo islámico se consideraron “blasfemos”, y su respaldo a las caricaturas del profeta Mahoma tras la decapitación de un profesor que las mostró a sus alumnos.

La semana pasada el Gobierno francés recomendó a su nacionales que abandonen Pakistán ante las crecientes amenazas.