Hallan otras 27 posibles fosas cerca de un antiguo reformatorio de Florida

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Miami, 15 abr (EFEUSA).- Otras 27 posibles fosas sin marcar han sido descubiertas en un terreno próximo al antiguo reformatorio público Dozier, situado en localidad rural de Marianna, en el noroeste de Florida, protagonista de uno de los capítulos más oscuros del sistema de justicia de menores del estado.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, expresó en una carta dirigida la semana pasada a un funcionario público del condado de Jackson su preocupación por “anomalías consistentes con el hallazgo de posibles tumbas” descubiertas cerca del antiguo reformatorio Arthur G. Dozier for Boys, abierto en 1900 y clausurado en 2011.

Según la carta, a finales de 2017 el Departamento de Protección Ambiental (DEP) contrató los servicios de la compañía Gyosyntech para realizar tareas de limpieza en ese terreno.

La empresa realizó un primer examen de la zona utilizando un radar de penetración de suelo y, en marzo pasado, presentó a las autoridades un informe con hallazgos sorprendentes: el radar reveló 27 “anomalías” en el terreno que podrían corresponder a fosas, agrega la carta.

Una serie de tumbas que podrían estar relacionadas con algunos de los estudiantes que murieron en la escuela en un incendio que se declaró allí en 1914.

DeSantis explica que, desde que se produjeron estos hallazgos, las tareas de limpieza “han evitado cuidadosamente afectar a las posibles tumbas”.

En la carta dirigida a Clint Pate, presidente de la junta de comisionados del condado de Jackson, DeSantis le pide, ante el descubrimiento de estas “anomalías”, que fije una “línea de comunicación” y cuente con su disposición para “colaborar de forma determinante en el mejor curso de las acciones”.

El antiguo reformatorio Dozier para chicos de Florida, que albergó también a huérfanos y a niños de hasta cinco años, fue en años recientes objeto de investigaciones después de que antiguos alumnos de los años cincuenta y sesenta comenzaran en 2005 a denunciar que el personal y guardas infligían castigos físicos y abusaban sexualmente de ellos.

Se cree que decenas de niños murieron, desaparecieron, fueron torturados o sufrieron abusos sexuales en un reformatorio que funcionó durante más de un siglo.

A partir de 2013 fueron exhumados los restos humanos que contenían 55 tumbas anónimas, de los cuales al menos tres fueron identificados en 2014 mediante pruebas de ADN.

En 2016, tras tres años de excavaciones y trabajos arqueológicos en el antiguo reformatorio, la Universidad del Sur de Florida (USF) examinó la recuperación de restos de chicos hallados en fosas sin marcar en este colegio que estuvo ubicado en el Panhandle de Florida.

En el transcurso de la investigación se excavaron 55 tumbas donde se enterró a los chicos que murieron confinados en este reformatorio.

Chicos acusados, condenados y presos aquí no solo por “robo y asesinato”, sino también por delitos menores como “ausentismo escolar” o “comportamiento incorregible”, según ese informe.

La documentación del informe final presentado por la USF recogió que la “causa o forma de muerte” de la mayoría de los casos era desconocida. “Enfermedades infecciosas, neumonía, incendios, traumas físicos y ahogamiento” aparecen como las causas más comunes de fallecimiento registradas.

En conjunto, existen “pruebas sustanciales de deficiencias nutricionales, mal cuidado dental (la gran mayoría de los chicos presentan extensas caries y abscesos), pobre desarrollo óseo y crecimiento, además de infecciones de oído.

Si bien el informe no determinaba la existencia de actos criminales, arrojó que, en el 34,5 % de los casos, la “causa y circunstancias de las muertes eran completamente desconocidas, sin documentar”, con un 20 % entre los chicos blancos y un 44 % entre los negros.

Se mencionan tres casos de muertes de menores por homicidio cometido supuestamente por otros chicos y la existencia de túneles en el sótano de un edificio del gimnasio del reformatorio, conocido entonces como el “cuarto de las violaciones”, donde, al parecer, se abusaba y agredía sexualmente a los chicos reclusos, algunos de ellos con solo 12 años de edad.

El documento señala que el 67 % de los chicos enterrados en el reformatorio Dozier eran afroamericanos. Además, no era infrecuente que las familias fuesen notificadas de la muerte de los chicos días o incluso semanas después de que estos fueran enterrados en el reformatorio.

Este siniestro capítulo del sistema judicial de menores en Estados Unidos se cerró en 2016, pero persisten muchas sombras y la denuncia del oscuro pasado de un lugar donde el castigo arbitrario y abuso, la falta de sanidad, la segregación y el miedo eran moneda común.

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