Hallan “fallos perturbadores” donde murió niña guatemalteca

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Un familiar de Jakelin, una niña de 7 años quien murió la semana pasada en la frontera de EE.UU. muestra una fotografía de la niña en el caserío San Andrés Secortéz en el municipio de Raxruhá en Guatemala. Refundida en un camino de tierra y lodo al norte de Guatemala, en un caserío llamado San Antonio Secortez, la familia Caal Maquín lamenta con una profunda tristeza la muerte de Jakelin Amei Rosmery, la niña de 7 años que murió en la custodia de la Patrulla Fronteriza de EE.UU.. EFE/Esteban Biba

Phoenix (AZ), 18 dic .- Congresistas que visitaron hoy la frontera estadounidense en Nuevo México para investigar la muerte de una niña guatemalteca de 7 años bajo custodia de autoridades, aseguran que existieron “fallos sistemáticos muy perturbadores” en la muerte de la menor y pidieron una investigación independiente.

“Hoy nos enteramos de que hubo algunos fallos sistemáticos muy perturbadores en la forma en que se manejó la condición de la niña”, afirmó el congresista por Texas Joaquín Castro, presidente electo del Comité Hispano del Congreso, tras visitar el puerto de entrada de Antelope Wells y la Estación de Patrulla Fronteriza de Lordsburg, en Nuevo México.

“El problema comenzó cuando CBP violó la ley y no notificó al Congreso dentro de las 24 horas que Jakelin había muerto bajo su custodia”, señaló Castro en conferencia de prensa posterior.

Por el mencionado puerto de acceso, la niña Jakelin Caal ingresó a los Estados Unidos para quedar en custodia de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), previo a su muerte el 8 de diciembre.

De acuerdo con el comunicado de la Patrulla Fronteriza del que informó el periódico The Washington Post el 13 de diciembre, la niña llevaba “varios días sin comer o consumir agua” en el momento de su detención, pero no queda claro si recibió alimentos o atención médica a lo largo de la noche, antes de sufrir las convulsiones.

Castro mencionó que sostuvo una conversación con el Comisionado Kevin K. McAleenan, jefe de CBP, quien admitió que la agencia violó la ley federal.

“Basándome en mis conversaciones con él, sobre la base de su conducta, creo que debería renunciar. Creo que ese sería el mejor curso de acción en este momento”, dijo Castro en un comunicado del Caucus Congresional Hispano fechado hoy.

“En esa conversación inicial también descubrí que había otros hechos perturbadores. En el viaje en autobús de 94 millas, donde (la niña) comenzó a presentar síntomas graves de falla física, no había nadie que pudiera ofrecerle ningún tipo de ayuda médica, no cuentan con personal entrenado médicamente”, explicó.

El demócrata dijo que los legisladores necesitan ver cómo están equipadas las estaciones de la Patrulla Fronteriza para proteger la salud y la seguridad de los migrantes.

“El día ha sido muy emotivo, aquí en Lordsburg acabamos de ver a muchos de los niños pequeños que estaban con sus padres, que se encontraban en situaciones muy desesperadas”.

“Una niña y su madre querían agua en una de las instalaciones de detención, pero no había vasos para que la gente bebiera agua. Así que hay una serie de cosas pequeñas y cosas muy grandes que se suman a problemas muy serios”, denunció.

Los miembros de la comitiva que visitaron las instalaciones, entre ellos el congresista Ben Ray Luján y la congresista electa Xochitl Torres Small, han exigido una investigación independiente de la muerte de la niña.

El congresista de California Raúl Ruiz, quien es médico de emergencias, dijo que la niña que murió mientras estaba bajo la custodia de los funcionarios de la frontera debe haber mostrado signos que alertaran a los agentes a brindarle atención médica.

“Si la niña no había comido y vomitó durante varios días debió presentar síntomas en el departamento de emergencias o en cualquier otro lugar”, expuso.

“Un examen físico superficial hubiera determinado si el pulso es alto o la fiebre; cualquiera que esté deshidratado se ve realmente enfermo, tal vez se podrían haber pedido una evacuación aeromédica y ella podría haber sobrevivido”, dijo.

El congresista Ray Lujan denunció por su parte que las instalaciones que visitaron no cuentan con agua corriente y no existe un área para bañarse, y la comida se reduce a barras de granola, cajas de jugo pequeñas y “burritos” congelados.

“Y lo que describiría como celdas de retención inhumanas, donde vimos a niños con adultos en instalaciones superpobladas, con un baño compartido, completamente abierto”, detalló Ray Lujan.

“Lo que está claro es que debe haber una investigación independiente, y cuando le pregunté al Comisionado si apoyaría una investigación en el Congreso, su respuesta fue que lo agradecería si fuera necesario”, expuso el congresista.

Castro, por otro lado, dijo que también quiere una investigación que incluya la muerte de otra niña guatemalteca de nombre Mariee, de 21 meses, que falleció el 10 de mayo tras enfermar en un centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Dilley (Texas). EFEUSA

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