Guterres exige la liberación “inmediata” del personal etíope de la ONU detenido

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Naciones Unidas, 16 nov (EFE).- El secretario general de la ONU, António Guterres, instó este martes a que los 16 miembros del personal local de la ONU detenidos en Etiopía la semana pasada sean puestos en libertad “de inmediato”, y recordó que están siendo retenidos sin que se hayan presentado cargos en su contra.

“Por lo que sabe el secretario general, el personal está siendo retenido sin cargos, y no se ha facilitado información sobre las razones de su arresto”, asegura un comunicado en nombre de Guterres remitido a la prensa.

El secretario general apuntó en el texto asimismo que los trabajadores de la ONU “llevan a cabo trabajo crítico e imparcial en Etiopía”, y recordó la obligación de las autoridades del país de “respetar los privilegios y las inmunidades del personal de Naciones Unidas, tanto internacional como etíope”.

Además, después de que la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunciara este martes que al menos un millar de personas han sido detenidas en las primeras dos semanas de declaración del estado de emergencia en Etiopía, Guterres dijo estar “preocupado” por estos “arrestos y detenciones arbitrarias”, que, dijo, “sirven para aumentar divisiones y resentimientos entre grupos”.

“El curso del conflicto militar no va a traer paz y estabilidad duraderas a Etiopía. El secretario general urge a las partes que cesen las hostilidades y den prioridad al bienestar de los civiles”, agrega el escrito.

La ONU viene desde hace semanas criticando insistentemente al Gobierno etíope por las trabas que pone al acceso de ayuda humanitaria hacia Tigray.

La guerra en la zona estalló hace un año, cuando el primer ministro etíope ordenó una ofensiva contra el Frente Popular de Liberación Tigray (FPLT), partido que gobernaba entonces la región, en represalia por un ataque a una base militar federal y después de una escalada de tensiones políticas.

Hasta la fecha, dos millones de personas han sido desplazadas internamente en Tigray y al menos 75.000 etíopes han huido al vecino Sudán.