“Far Cry VR”: la ocasión más real e inmersiva de acabar con Vaas Montenegro

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VIDEOJUEGO REALIDAD VIRTUAL

Madrid, 24 jul (EFE).- Vaas Montenegro es uno de los villanos más míticos de “Far Cry”, un personaje desquiciado, sádico y atormentado al que los seguidores de este juego podrán enfrentarse de tú a tú gracias a “Far Cry VR: Dive into Insanity”, la experiencia más real e inmersiva sobre esta popular saga, que Efe ha probado.

Ambientada en la tercera entrega de “Far Cry”, esta experiencia de realidad virtual lleva directamente a la Isla de Rook, donde uno despierta atrapado en una jaula y con el “bueno” de Vaas sentado justo al lado para poder mantener una primera conversación que ya altera el estado de ánimo y abre las ganas de empezar la acción de verdad.

Este inicio es el mismo con el que arranca el videojuego original, aunque la diferencia es que la experiencia en primera persona cambia mucho la manera de afrontar el juego, pues el jugador está totalmente abducido, como si realmente estuviera en la Isla de Rook y todo lo que ocurre a su alrededor fuese a pasar realmente.

Todo esto se produce gracias a la última tecnología de la compañía Zero Latency, una de las más importantes en cuanto a este tipo de experiencias de realidad virtual (VR) a nivel mundial, con salas en numerosos países.

Las gafas “HP Reverb G1” ya producen un efecto sorpresa desde el primer momento en el que te conviertes en un personaje más del universo “Far Cry”.

Pero más aún cuando el jugador ve al resto de compañeros transformados en jugadores animados con los que te puedes comunicar con la voz a lo largo de la partida, logrando esa sensación de inmersión en la que se llega a perder el límite entre lo imaginario y lo real y en la que el miedo, el vértigo y los sustos son más reales de lo que pueda parecer en un primer momento.

También cuenta mucho la enorme superficie de la sala en la que se desarrolla la partida, aunque para evitar choques con otros jugadores (hasta 8 se permite en este “Far Cry”) y, sobre todo, contra las paredes físicas, existen varias alertas visuales y sonoras que hacen más segura esta experiencia.

Abstraído de la realidad por las gafas y unos auriculares con los que poder seguir también los diálogos y la maravillosa línea narrativa de este título, el jugador también va armado con un rifle muy ligero que permite usar dos armas a la vez (un fusil y una ballesta de largo alcance) con munición infinita, aunque, cuidado, no hay que olvidarse de recargar o te quedarás vendido ante los enemigos.

Una legión de piratas no cesará en asediarte y atacar desde cualquier flanco, de ahí que haya que estar atento, vaciar el cargador contra ellos, pero también utilizar los obstáculos virtuales para cubrirte y que no te alcancen sus balas; tal es la sensación de realismo que hay que evitar apoyarse en ellos para evitar sustos.

Aunque para sobresaltos de verdad, los giros inesperados o los ataques por sorpresa de Vaas Montenegro, sin contar la sensación vertiginosa que se llega a experimentar cuando, por ejemplo, se debe atravesar una pequeña pasarela con caída libre por ambos lados para llegar desde la playa de la Isla de Rook a templos oscuros, cuevas subterráneas o, incluso, al fondo del mar.

Todo es muy real, el jugador llega a meterse de verdad en la piel del personaje y cada vez que “muere” siente las ganas de volver otra vez a la carga con más énfasis si cabe, lo que hace que la sensación de agotamiento físico o, incluso, cansancio en la vista, sea también una realidad, de ahí que la partida dure poco más de 30 minutos.

Lo único que quizás se queda un poco atrás con respecto a los tiempos que corren son los gráficos, pues se nota que es una adaptación de un título para PS3 y Xbox 360 y, en ocasiones, la visión es un poco borrosa o los diálogos se escuchan algo lejanos.

Pero en general la experiencia merece la pena, la sensación de inmersión es total y se acaba por perder la noción del tiempo y de la realidad. Al final es de lo se trata.

Esto es un punto muy a favor teniendo en cuenta, además, que es la primera adaptación a VR de un “triple A” (clasificación que se utiliza para los videojuegos producidos por una gran compañía y que poseen un alto presupuesto) como es esta tercera entrega del exitoso “shooter” de acción y aventura de Ubisoft, que hace escasas semanas lanzó “Far Cry 6” para consolas de última generación.

Javier López

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