Familia de joven latino que murió a manos de policías recibirá tres millones

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POLICÍA

Atlanta (GA), 26 jul (EFE News).- La familia de un joven hispano que murió después de que policías le dispararon más de 15 veces con sus pistolas eléctricas llegó a un acuerdo con las autoridades de la localidad de Georgia donde ocurrieron los hechos hace dos años, y recibirá una compensación de tres millones de dólares, informó el lunes el abogado que la representa.

De acuerdo con Page Pate, del bufete Pate, Johnson & Church, los familiares de Fernando Rodríguez, de 24 años y de origen mexicano, acordaron aceptar un arreglo extrajudicial a la demanda que interpusieron contra la ciudad de Hampton, al sur del área metropolitana de Atlanta.

“No hay excusa para la forma en que lo trataron”, dijo el abogado, y agregó que el acuerdo “resuelve el caso presentado por nuestra firma en nombre de la familia del señor Rodríguez contra la ciudad y sus oficiales”.

La familia del joven, no obstante, mantiene otro litigio contra el condado de Henry, donde se encuentra Hampton, y los oficiales Robert Butera y Quinton Phillips, quienes estuvieron involucrados en el incidente.

A Rodríguez le dispararon más de 15 veces con el “taser” y posteriormente los agentes “lo asfixiaron hasta la muerte al sentarse sobre él”, dijo Pate, que en mayo pasado divulgó un dramático vídeo de media hora grabado por las cámaras de los oficiales de policía durante el incidente, que ocurrió en septiembre de 2019.

El médico forense estatal determinó que la causa de muerte de Rodríguez fue “homicidio por asfixia”, dijo el abogado.

Según Pate, Rodríguez no representaba ninguna amenaza para los oficiales, ni para nadie más, pues estaba desarmado, desnudo y necesitaba atención médica, y los agentes utilizaron fuerza excesiva y violaron sus derechos constitucionales cuando continuaron desplegando sus armas “taser”.

En el video se puede ver a Rodríguez mientras caminaba desnudo a media calle, cuando los agentes le piden que se detenga. Al no responder a sus instrucciones, los policías le dispararon con las pistolas eléctricas y el joven cayó al piso y comenzó a gritar y llorar, al tiempo que los oficiales le continúan aplicando las descargas eléctricas.

Tras el incidente, Rodríguez fue hospitalizado luego de sufrir de insuficiencia respiratoria y renal, así como una lesión cerebral, entre varios otros problemas médicos, y falleció días después.

La Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Henry abrió una investigación sobre los hechos.