España, a confirmar su gran torneo en el momento clave

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TOKIO 2020 WATERPOLO: EEUU-ESPAÑA

Tokio, 3 ago (EFE).- La selección española de waterpolo encara pletórica en cuanto a juego y resultados el momento clave de su participación en los Juegos de Tokio, los cuartos de final, pero es consciente de que no ganará a Estados Unidos “sin bajar del autobús”, como reconoció el técnico David Martín.

Este encuentro marca la línea entre una buena competición y una discreta actuación. Parte de cero. De nada vale lo hecho hasta ahora, ni siquiera ser el único equipo del torneo que ha ganado todos sus partidos, y eso que en su grupo estaban tres grandes potencias balcánicas como los finalistas de los pasados Juegos, Serbia y Croacia, y Montenegro.

Enfrente estará el cuadro estadounidense, que ha pasado como cuarto del grupo A con dos victorias y una derrota, pero que tiene jugadores fuertes y muy peligrosos y ante el que la defensa y el juego fluido deberán ser de nuevo las claves.

España es el equipo que ha encajado menos goles (31) gracias al trabajo atrás y a la labor bajo palos de sus guardametas, el veterano Dani López Pinedo y el jovencísimo Unai Aguirre, y presenta uno de los mejores ataques (61 tantos).

En los últimos grandes torneos la selección nacional no se ha bajado del podio. Ha sido plata en los Europeos de Barcelona’18 y Budapest’20 y en el Mundial de Gwangju’19. Es toda una demostración de la valía de este grupo y las posibilidades. Con este bajage quiere retornar a unas semifinales olímpicas, algo que no logra desde Sidney 2000, cuando se impuso a Croacia en cuartos y luego cayó de forma ajustada ante Rusia en la despedida de hombres como Manuel Estiarte.

David Martín admitió en la víspera que “evidentemente antes de la Olimpiada no podíamos esconder que partíamos como uno de los favoritos viendo los últimos campeonatos que hemos jugado”, pero también aseguró que en estos Juegos, a la vista del desarrollo de los mismos, “no hay un gran favorito, sino seis o siete equipos con opciones”.

El técnico asumió que por el gran nivel de juego desplegado se pueda considerar a España como claro aspirante a las medallas, pero también que tienen que “seguir con pies en suelo” conscientes de que deben seguir haciendo las cosas igual y ser fieles a su estilo.

Para el seleccionador, “el secreto” de estar siempre en los podios de esos últimos torneos es que en cada uno han ido “mejorando el nivel de juego”. “Somos un equipo que no nos podemos comparar ni con los balcánicos ni con los húngaros a nivel de talento individual, ni de tamaño, ni de fuerza. Partiendo de esa base es cierto que tenemos que jugar como un equipo, que el juego sea muy sincronizado”, dijo.

“Evidentemente lo hemos entrenado mucho tanto defensivamente como ofensivamente y después de tantos años jugando y puliendo detalles, es el campeonato en el que el equipo se parece más a lo que realmente un día soñé como entrenador que quería que jugase”, abundó David Martín, quien reconoció que la presión siempre existe, no solo ahora por ser considerados favoritos.

“Vinimos aquí con mucha ambición, mucha presión en la fase de grupos, sabíamos que iba a ser muy complicada, que si no sacábamos nada contra Serbia y Montenegro el partido ante Australia iba a ser a cada de perro. Pero el equipo supo gestionarla. Ahora parece que tenemos más presión externa. Parece que vamos a ganar a Estados Unidos sin bajar autobús. Es un error muy grande. Sinceramente como entrenador estoy tranquilo en ese sentido. Veo a los jugadores muy focalizados en el objetivo, sabiendo que no va a ser nada fácil”, añadió.

El portero Dani López Pinedo, una de las referencias de la selección nacional, comentó que estaban tranquilos antes del encuentro porque saben que están “haciendo bien las cosas”, lo que les da “mucha seguridad” de poder seguir en la misma línea, “con un sistema de juego muy claro” pero que “a partir de ahora todo lo que se ha hecho no sirve” nada más que para reafirmarse en su sistema.

López Pinedo, que ensalzó la labor del cuerpo técnico que encabeza David Martín, también valoró el trabajo de ambos guardametas y de Unai Aguirre, brillante en los dos partidos que ha jugado, ante Kazajistán y Croacia. “Unai viene como un tiro. Estoy encantado. Para mí es un orgullo muy grande tener un chaval de 19 años, que podía ser mi hijo, que lo puede hacer igual o mejor que yo. Por ese lado estoy muy tranquilo”, aseveró.