“Él no llevaba la pistola en las manos”

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Por Judith Barriga / Jacobo Strimling | hola@norsanmedia.com

Charlotte NC.- Afligida se mostró Azucena Zamora Alemán, esposa de Rubén Galindo, el hispano acribillado a tiros por agentes de la Policía de Charlotte, durante la conferencia convocada por el jefe  del Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg, Kerr Putney.

Visiblemente frustrada,  sosteniendo el enorme retrato de su esposo, Zamora se puso de pie frente al jefe de Policía que la observaba desde la altura del estrado, exigió una explicación y declaró ante los presentes que los hechos no son como los describen las autoridades.

“Cuando usted habla de una persona que tiene la pistola en la mano, se refiere específicamente a Rubén o es independientemente de Rubén. ¡Porque yo estoy aquí respaldando a Rubén y quiero que se le haga justicia y yo estuve en el lugar de los hechos y ¡él no tenía una pistola en la mano!”,  dijo Zamora mirando de frente a Putney.

La acción de la viuda sucedió después que los asistentes unieran sus voces a grito de “justicia” y  que el director ejecutivo de La Coalición Latinoamericana, José Hernández París, demandara seguir la conversación en torno a Galindo.

“Estamos aquí para hablar de Rubén Galindo”, expresó Hernández-París al exigir  que no sigan ocurriendo ese tipo de situaciones y aclarar que no se trataba de una acusación hacia los oficiales involucrados.

Rondando el tema

La reunión comunitaria a la que se invitaba como ‘Intentional Conversation – CMPD and the Community’ por parte del Centro Comunitario Camino se llevó a cabo el pasado jueves 12 de octubre tras la publicación de los videos en los que se observa al ahora difunto,  con las manos en alto.

Antes de iniciar el diálogo y hablar de los esfuerzos que CMPD ha hecho para evitar situaciones como las del caso de Galindo, Putney, despojado de su uniforme de Policía, tomó unos minutos para mostrar su respeto hacia la familia Galindo y todos aquellos que se han visto afectados.

“Enfrente de mi tengo el retrato de una vida que se ha perdido, una familia que está de luto. Lo he dicho un millón de veces: no podemos tomar el camino fácil, no podemos utilizar palabras para explicar el dolor, así que hoy estamos aquí tomando las cosas de frente y sé que cada familia involucrada en esto ha sido impactada permanentemente”,  expresó el jefe ante un atiborrado salón donde se divisaban carteles con leyendas como ‘Paren de matar a nuestras familias’ y ‘Bring killers to justice’.

Sin entrar en detalles o hacer comentarios sobre las circunstancias del caso Galindo, Putney intentó describir el cómo y por qué de la reacción de un oficial en una situación de vida o muerte. El líder de CMPD explicó que el criterio legal de un oficial para utilizar la fuerza letal no es muy alto, enfatizando que esto se justifica en las normas de la Suprema Corte de Justicia, suplicando a la comunidad que, de verse en una situación similar, sigan las instrucciones de la Policía para evitar más tragedias.

“Si un oficial  se confronta con un individuo que tiene una pistola y lo percibe como una amenaza letal, la Corte de Justicia justifica el uso de la fuerza letal. Les suplico que si se enfrentan con la Policía, bajen su pistola, vayan a la corte y vivan para contar su lado de la historia”, dijo Putney.

Luego del cuestionamiento de la comunidad y sin más comentarios,  Putney concluyó la conferencia reiterando el compromiso que CMPD tiene con las minorías en Charlotte. El jefe prometió escuchar la preocupación y comentarios de la comunidad latina y continuar con los programas de aculturación de los oficiales.

“Tenemos mucho trabajo que hacer para sanar a nuestra ciudad”,  concluyó.

A la salida del recinto y acompañada de su abogado, la viuda respondió a la pregunta  de HOLA News ¿queda satisfecha después de este encuentro? con un desconsolado ‘no’ agregando que quedará tranquila hasta que se haga justicia.

La muerte de Rubén Galindo a manos de dos oficiales de policía de Charlotte- Mecklenburg se encuentra bajo investigación con la supervisión del Fiscal del Distrito. El trágico hecho sucedió el pasado 6 de septiembre, cuando el hombre de 29 años llamó al servicio de emergencias 911 para indicar que deseaba entregar un arma que tenía en su poder y rendirse a las autoridades.

Tras mantenerse en contacto telefónico con una operadora del 911, el hombre salió de su residencia en un complejo de apartamentos en el norte de Charlotte y solo unos segundos después fue abatido a tiros por oficiales de CMPD.

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