El Líbano sube el precio del combustible un 70 % en medio de la grave escasez

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LÍBANO CRISIS

Beirut, 22 ago (EFE).- El Gobierno del Líbano subió hoy los precios oficiales del combustible en alrededor de un 70 %, después de que la víspera se llegase a un acuerdo para seguir financiando parcialmente y de forma temporal la importación de carburantes en medio de la grave escasez en el país.

El Ministerio de Energía anunció en un comunicado que la gasolina de 95 octanos pasa a costar 129.000 libras libanesas por cada 20 litros, un incremento de más del 66 % frente a las 77.500 fijadas en la última lista de precios emitida, el pasado 11 de agosto, por el departamento gubernamental.

En el caso de la gasolina de 98 octanos, el coste aumenta de 79.700 libras a 133.200, un 67 % más, mientras que el diésel para vehículos se incrementa de 58.500 unidades de la moneda local a 101.500 por cada 20 litros, lo que supone una subida del 73 % en tan solo diez días.

El presidente del país, Michel Aoun; el primer ministro interino, Hasan Diab, y el gobernador del Banco Central, Riad Salame, acordaron ayer en una reunión de emergencia que el Estado seguirá subsidiando un tiempo más el carburante, pero al tipo de cambio de 8.000 libras por dólar en lugar de a 3.900 como hacía hasta ahora.

Aun así, los importadores podrán tener acceso a la divisa estadounidense a un precio muy por debajo de su actual valor en el mercado negro, donde desde hace semanas ronda las 20.000 unidades por un dólar, y el Estado asumirá esa diferencia a través de su partida presupuestaria para 2022.

Salame anunció el pasado 11 de agosto que su entidad no podría seguir apoyando la importación de combustible, lo que provocó un fuerte agravamiento de la crisis de carburantes que sufre el país desde hace más de dos meses y dejó sin apenas electricidad a la población por la falta de diésel para hacer funcionar los generadores.

Las fuerzas de seguridad han estado llevando a cabo una serie de redadas en gasolineras y almacenes sospechosos de retener sus existencias para venderlas a precios mucho más elevados cuando se hiciese efectivo el levantamiento de los subsidios, una campaña durante la que se incautaron de millones de litros.