Washington, 25 feb (EFE).- El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, subrayó este martes en su primera visita a Guantánamo desde que asumió el cargo en enero que el uso de esa Base Naval en territorio cubano en el proceso de repatriación de migrantes es “crítico”.

“Se trata de una parada temporal crítica en el procesamiento de estos peligrosos extranjeros ilegales de cara a su eventual expulsión de nuestro país”, indicó en X, donde acompañó sus palabras de imágenes de ese desplazamiento.
El Pentágono indicó el lunes que este viaje tenía como objetivo recibir información sobre las operaciones en esa base en Cuba y reunirse con miembros de las fuerzas armadas estadounidenses para conocer su trabajo y “agradecerles su servicio”.
Los primeros presos sospechosos de yihadismo llegaron a Guantánamo en 2002 en el marco de la “Guerra contra el Terrorismo” lanzada por el expresidente republicano George W. Bush (2001-2009) tras el ataque del 11 de septiembre de 2001, en el que murieron unas 3.000 personas.
De los cerca de 780 que llegó a haber, quedan 15, de los cuales solo dos han sido condenados. El centro de detención ha sido objeto de polémica por las torturas contra los presos en sus primeros años de operación.
Cuando Trump volvió al poder el pasado 20 de enero, el líder republicano ordenó habilitar 30.000 camas para mandar allí “a los peores inmigrantes ilegales criminales que son una amenaza para el pueblo estadounidense”.
EE.UU. comenzó el pasado 4 de febrero a trasladar a migrantes venezolanos – varios de ellos en centros de detención desde hace meses- hacia esa base militar. El día 20, no obstante, llevó a Venezuela a 177, lo que vació casi por completo el centro de migrantes.
La cadena CNN precisó que 126 de esos 177 tenían cargos o condenas penales y 51 carecían de antecedentes.
Hegseth destacó este martes que en esta visita ha podido presenciar la llegada de nuevos migrantes y apuntó que el Departamento de Defensa está “orgulloso” de asociarse con el de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) y la Oficina de Detención y Deportación (ICE) “para expulsar a quienes han infringido la soberanía nacional”.
La CNN añadió que la Administración republicana ha frenado su plan de erigir tiendas de campaña en esa base para albergar a los 30.000 migrantes contemplados. Según sus fuentes, esa infraestructura no cumplía con las normas de detención y no ha habido suficientes personas como para justificar su construcción, especialmente tras las repatriaciones de venezolanos.