El IICA premia a un caficultor salvadoreño por ser un líder de la ruralidad

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AMÉRICA AGRICULTURA

San José, 18 ago (EFE).- El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) anunció este miércoles que el caficultor salvadoreño Ever Díaz fue galardonado con el premio Alma de la Ruralidad, un reconocimiento que hace el organismo internacional a líderes del continente en el campo.

“Se trata de un reconocimiento para quienes cumplen un doble papel irreemplazable: ser garantes de la seguridad alimentaria y nutricional y al mismo tiempo guardianes de la biodiversidad del planeta a través de la producción en cualquier circunstancia. El reconocimiento, además, tiene la función de destacar la capacidad de impulsar ejemplos positivos para las zonas rurales de la región”, dijo el director general del IICA, Manuel Otero.

Los líderes galardonados serán invitados a participar de diversas instancias asesoras del IICA y otras actividades..

Ever Díaz nació en una familia de agricultores en el departamento de Chalatenango y tenía 16 años cuando se interesó por el cultivo del café, especialmente en la variedad pacamara, creada en El Salvador en la década de 1950 y que se había ido perdiendo con el paso de los años, detalló el IICA.

En la actualidad, Díaz posee la finca Mileydi, de 10 hectáreas, en la cual produce el café que exporta a países como Estados Unidos, Rusia, Australia, Japón y Singapur.

“Para mí el café es la vida desde hace más de 20 años. Mi plantación de hoy es el resultado de mucho esfuerzo y mucha paciencia, porque el trabajo del cafetalero no se ve de un día para el otro. Es un proceso. Tengo un gran amor por el café y estoy constantemente recorriendo la plantación. Ni siquiera en el peor momento de la pandemia, a pesar del aislamiento, dejé de trabajar. Ahora lo que deseo es seguir innovando”, declaró el productor en un comunicado del IICA.

Díaz, de 38 años de edad, ganó este año el concurso “Taza de Excelencia”, organizado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería de El Salvador en el que compiten los cafés de más alta calidad del país bajo el escrutinio de jueces locales e internacionales.

“En la última subasta internacional de café, en agosto, logré vender a Estados Unidos y a Japón. Ya antes había mandado un lotecito para Australia y otro para Rusia. Gracias a Dios todo mi café es muy exportable, aunque soy un pequeño caficultor”, dijo.

El IICA destacó que con pequeños productores como Ever, El Salvador está en la búsqueda de recuperar su producción de café.