El Gobierno de Chile eleva su previsión de crecimiento para 2021 hasta el 6 %

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CHILE ECONOMÍA

Santiago de Chile, 27 abr (EFE).- El Gobierno de Chile elevó este martes su previsión de crecimiento para 2021 del 5 % al 6 % debido a las mejoras en el contexto internacional y al exitoso avance en el proceso de vacunación contra la covid-19 que lleva a cabo el país, donde más del 52 % de la población ya ha recibido al menos una dosis.

En el nuevo Informe de Finanzas Públicas (IFE), el Ministerio de Hacienda aseguró que la demanda interna crecerá del 8,8 % previsto a inicios de año a un 10,7 %, mientras que la inflación cerrará en 3,4 %, 4 décimas más que en el pasado informe.

También pronostica un déficit fiscal del 3,8 % del producto interior bruto (PIB), lo que supone 5 décimas más de lo anticipado, y un precio promedio del cobre de 3,9 dólares la libra, uno de los valores más altos de los últimos años.

Con el 28 % de la producción mundial de cobre, Chile es el primer productor del mundo del metal rojo, que es fundamental en la transmisión de energía y está viviendo una escalada sin precedentes desde hace una década debido al exceso de demanda, la debilidad del dólar y los estímulos fiscales simultáneos en varios países, entre otros países.

Chile, de apenas 19 millones de habitantes, llegó a ser uno de los países más afectados del mundo en contagios y muertos por el coronavirus y entre junio y julio de 2020 vivió momentos críticos, con la red hospitalaria al borde del colapso, las actividades económicas prácticamente paradas y la gran mayoría de la población en cuarentena total.

La economía chilena se contrajo un 5,8 % en 2020 -la peor caída en cuatro décadas- y, aunque los datos preliminares de enero de este año mostraron una nueva caída (-3,1 %), el Banco Central es más optimista que el Gobierno y estima un crecimiento del PIB en 2021 de entre el 6 % y 7 %.

Desde diciembre, sin embargo, el país está sumido en una segunda ola de contagios, con la ocupación hospitalaria al 95 % y con gran parte de la población confinada, pese al trepidante ritmo de vacunación, que le sitúa como uno de los países con mayor porcentaje de población inoculada del mundo.