El gobernador de Sao Paulo admite que la vacuna no era tan “100 % nacional” como decía

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Sao Paulo, 29 mar (EFE).- El gobernador del estado de Sao Paulo, Joao Doria, admitió este lunes que la vacuna anticovid “100 % nacional” que iba a producir un instituto paulista será desarrollada a partir de las investigaciones de un hospital estadounidense.

En un anuncio que acaparó gran atención en los medios de comunicación, Doria dio a conocer el pasado viernes que el Instituto Butantan estaba pidiendo autorización para fabricar desde mayo próximo una vacuna, la primera brasileña, llamada ButanVac.

“Es un anuncio histórico para el mundo”, afirmó en esa ocasión Doria al presentar la vacuna contra el nuevo coronavirus delante de un panel con la bandera de Brasil y el mensaje “Butanvac, la vacuna 100 % nacional”.

Horas después, sin embargo, el Instituto Butantan reconoció que el hospital Mount Sinai, de Nueva York, era la institución responsable de concebir la tecnología para producir en Brasil la vacuna anticovid mencionada.

Este lunes, al ser consultado al respecto por los periodistas, Doria admitió que desconocía esa información, pero insistió en la necesidad de utilizar “todas las alternativas en Brasil y en el mundo” para combatir la pandemia de coronavirus.

“Lo importante es tener una vacuna. Si tiene tecnología internacional, esto es positivo”, afirmó Doria, un fuerte rival político del presidente brasileño, el ultraderechista Jair Bolsonaro.

El Instituto Butantan fabrica en Brasil una vacuna anticovid que procede del laboratorio chino Sinovac y actualmente es la más utilizada en el país.

Brasil está registrando récords diarios de contagios y muertes por covid-19, a pesar de los esfuerzos de las autoridades para restringir las actividades públicas y los contactos interpersonales.

En los últimos siete días, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Brasil encabezó la lista de países más afectados, con 539.903 casos de covid-19 y 17.798 muertes en ese período, frente a los 423.601 infectados y 7.089 fallecimientos en Estados Unidos.