El G20 de Agricultura se compromete a garantizar un sistema alimentario sostenible

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G20 AGRICULTURA

Roma, 18 sep (EFE).- Los ministros de Agricultura del grupo de países del G20 reunidos en Florencia aprobaron hoy un documento final en el que se reitera el compromiso para “lograr la seguridad alimentaria y la nutrición para todos y garantizar sistemas alimentarios sostenibles y resilientes, sin dejar a nadie atrás”.

“Hemos aprobado la Carta de Sostenibilidad de los sistemas alimentarios, ahora la pelota está en nuestras manos. Es un honor presidir o participar en foros internacionales de gran prestigio, pero si la próxima cita es en Indonesia en un año y luego en otro lugar en otro año y no hacemos nada mientras tanto, el planeta no nos esperará”, dijo el ministro italiano de Agricultura, Stefano Patuanelli, durante la conferencia final del G20 .

En el documento final tras dos días de trabajo, los participantes explican que “seis años después de la adopción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, una cuarta parte de la población mundial todavía experimenta inseguridad alimentaria y el mundo está fuera de camino para alcanzar el Objetivo de del Hambre Cero”.

Y aseguran que “continuará trabajando para promover sistemas alimentarios sostenibles y resilientes que generen beneficios para las personas, el planeta y la prosperidad y tomaremos medidas urgentes para abordar las causas e impactos de cambio climático y conservar, proteger y restaurar la biodiversidad y los ecosistemas”.

“La transición continua hacia sistemas alimentarios sostenibles es un proceso que requiere la contribución de todas las partes interesadas y un diálogo continuo e inclusivo. Con este fin , continuaremos trabajando por cadenas de suministro agrícolas sostenibles y responsables”, añadieron.

Se reconoció también “la importancia de la prosperidad de las zonas rurales y el papel de los agricultores familiares y pequeños agricultores en la contribución al crecimiento sostenible y la necesidad de mejorar el empleo y las oportunidades comerciales, y las condiciones de vida y trabajo dignas para hacer que la agricultura sea más atractiva para las mujeres y los jóvenes”.

“Este objetivo requiere un acceso más fácil a la educación, el capital, las tecnologías y los mercados, las asociaciones público-privadas y las inversiones responsables en las zonas rurales y las infraestructuras rurales”, señalaron.

Por ello también se pidió que “se preste más atención a la contribución de los trabajadores agrícolas y las comunidades, incluidos los trabajadores migrantes estacionales, al desarrollo sostenible y que se asegure de que compartan equitativamente los beneficios de este desarrollo mediante ingresos adecuados de su trabajo”.

Otro de los puntos aprobados fue el de hacer hincapié en “que la pérdida y el desperdicio de alimentos es un desafío global y requiere acciones urgentes y colectivas.

“Renovamos nuestro compromiso, dice el comunicado, de reducir a la mitad el desperdicio mundial de alimentos per cápita a nivel minorista y de los consumidores y reducir las pérdidas de alimentos a lo largo de las cadenas de producción y suministro, incluidas las pérdidas posteriores a la cosecha para 2030”.

Se comprometieron también a promover “la investigación y la innovación para aumentar la resiliencia y la sostenibilidad de los sistemas agrícolas y alimentarios y para mitigar y adaptarnos al cambio climático y detener y revertir la pérdida de biodiversidad, y mejorar la resistencia de plantas y animales a enfermedades, plagas y estrés abiótico”.

Se añadió además que los países se protegerán “contra cualquier medida restrictiva injustificada que pudiera conducir a una volatilidad extrema de los precios de los alimentos en los mercados internacionales y amenazar la seguridad alimentaria y la nutrición”.

En las conclusiones también se destacó la importancia de un “sistema de comercio multilateral abierto, transparente, predecible y no discriminatorio compatible con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), para mejorar la previsibilidad del mercado, aumentar la confianza empresarial y permitir que el comercio agroalimentario fluya para contribuir a la seguridad alimentaria y la nutrición”. EFE