El FBI confió en 80 lingüistas para tumbar las grandes redes de narcotráfico

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OPERACIÓN NARCOTRÁFICO

Los Ángeles, 8 jun (EFE) .- El FBI confió en 80 lingüistas para analizar las comunicaciones de las grandes redes de narcotráfico desmanteladas en la operación internacional OTF Greenlight / Trojan Shield (Luz verde/Escudo Troyano), que ha provocado la detención de más de 800 personas en el mundo y el decomiso de unas 32 toneladas de drogas hasta el momento.

Así lo anunció este martes la agente a cargo de la oficina del FBI en San Diego (Calfifornia, EE.UU.), Suzanne Turner, encargada de liderar la operación a nivel global.

Estos 80 lingüistas y 100 agentes y analistas del FBI se desplazaron a la ciudad californiana, fronteriza con México, para revisar los mensajes que se intercambiaban delincuentes de todo el mundo en 45 idiomas diferentes a través de los 12.000 dispositivos móviles cifrados que la agencia estadounidense vendió de manera encubierta a organizaciones criminales bajo el nombre comercial ANOM.

Turner explicó en una rueda de prensa en San Diego que el FBI recibió “una copia de todos y cada uno de los mensajes que se originaron” a través de esa plataforma, que los delincuentes adquirieron y utilizaron pensando que se trataba de un medio de comunicación que dejaba a las agencias de seguridad fuera de juego.

“Dejemos que esto sirva como una advertencia para aquellos criminales que creen que están operando bajo mecanismos cifrados: sus comunicaciones criminales pueden no ser seguras”, advirtió Turner en una conferencia de prensa en la sede del FBI en la ciudad fronteriza con México.

En sus declaraciones, Turner aseguró que este operativo ha sido “el más sofisticado” de la historia y que ha logrado interrumpir las actividades de unas 300 organizaciones del crimen organizado.

Entre ellas, se encuentran el crimen organizado italiano, bandas de motociclistas ilegales australianas y organizaciones de narcotráfico internacional, precisó la agencia policial europea.

El objetivo de la operación, según el FBI, era persuadir al crimen organizado global y organizaciones de blanqueo de dinero, independientemente de dónde operaran, después de que compraran un dispositivo ANOM con características buscadas por estas redes criminales, como la encriptación y el borrado remoto.

Tras analizar durante un año y medio los mensajes de la aplicación, los agentes incautaron ocho toneladas de cocaína, dos toneladas de drogas sintéticas, 22 toneladas de cannabis, aproximadamente 250 armas, 55 vehículos de lujo y 148 millones de dólares en diversas monedas y criptomonedas, según datos de la Europol.

En total, unos 9.000 agentes de la ley en 18 países de todo el mundo participaron en la operación, que el fiscal federal interino Randy Grossman, uno de los cargos de la Justicia del estado California más importantes a nivel nacional, calificó de “histórica” en la rueda de prensa de San Diego.

Además del FBI, la Policía Federal australiana, la agencia Europol y las autoridades de otros 15 países trabajaron conjuntamente en este operativo contra el narcotráfico.