El escepticismo y la desconfianza estancan la vacunación en Europa del Este

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COVID VACUNACIÓN EUROPA DEL ESTE

Bucarest, 14 jul (EFE).- Tras un comienzo prometedor, el ritmo de la vacunación contra la covid ha caído de forma estrepitosa en Europa del Este, donde el escepticismo podría hacer que la mitad de la población se quede sin inmunizar.

Rumanía, por ejemplo, ha pasado de ser a principios de año uno de los países de la Unión Europea (UE) que más rápido estaba vacunando, a ocupar ahora el penúltimo lugar en relación a su población.

Si en Bélgica, Holanda o Finlandia más del 70 % de la población adulta ha recibido al menos una dosis, en Rumanía es sólo el 30 %.

De llegar a vacunar a más de 100.000 personas en un día en mayo, Rumanía inocula ahora a menos de 15.000 al día, según los más recientes datos disponibles hoy.

DRAMÁTICA CAÍDA DE INTERÉS

“Al principio se vacunaba mucha gente, pero después del primer mes y medio el interés empezó a caer y se han tenido que cerrar muchos centros de vacunación”, explica a Efe Valentin Sabau, de la ONG World Vision, que apoya la campaña de vacunación en varios pueblos de Transilvania donde no queda nadie que quiera vacunarse.

Mientras que el nivel de vacunación se acerca al 50 % en algunas grandes ciudades, en el ambiente rural están por debajo del 20 % debido, según Sabau, a “la falta de información” en zonas con altos porcentajes de escépticos o antivacunas.

Este escepticismo no es nuevo en Rumanía, donde las campañas de antivacunación han hecho que en los últimos años se disparen los contagios y muertes por sarampión entre niños.

SALCHICHAS GRATIS

El Gobierno rumano ha asumido que se quedará muy lejos de su objetivo inicial de tener inoculada a la mitad de la población para septiembre.

Para reavivar el interés se ha decretado la obligatoriedad de estar vacunado para comprar entradas para grandes eventos.

Además, el gobierno ofrece salchichas, bonos-regalo y viajes gratis por el país para quienes se vacunen, aunque sin que la demanda haya subido.

Ante esta situación, Rumanía ha decidido vender un millón de dosis del fármaco BioNTech/Pfizer a Dinamarca y otro millón a Irlanda antes de que caduquen.

TAMBIÉN CAE EN HUNGRÍA

El interés por vacunarse también se ha desplomado en Hungría, un país donde se han vacunado con al menos una dosis 5,5 de los 9,7 millones de habitantes.

El uso de vacunas no autorizadas por Bruselas, como la china Sinopharm y la rusa Sputnik V, contribuyó inicialmente a que el país avanzara más rápido que la media de la UE.

El ritmo se ha ralentizado hasta apenas 10.000 dosis diarias, diez veces menos que durante el pico de la campaña.

En respuesta, el Gobierno exige el certificado de vacunación para poder asistir a eventos multitudinarios deportivos y culturales.

Ante la ralentización, Hungría ha cedido 200.000 dosis de Sinopharm a Montenegro y 100.000 de otra vacuna a República Checa.

25 EUROS EN SERBIA

En Serbia, un país no miembro de la UE, el uso también de vacunas no autorizadas por la UE le dio al principio una ventaja que ha perdido debido al desinterés general por inmunizarse.

Según datos del Gobierno, se han vacunado hasta el momento un 37,5 % de los 6,9 millones de serbios.

Un sondeo de la agencia IPSOS muestra que un 31 % de la población duda si inyectarse una vacuna, mientras que un 7 % lo rechaza de plano.

Uno de los argumentos es el miedo a que existan efectos secundarios a largo plazo, mientras que grupos antivacunas denuncian que la “farmacomafia” usa el virus para hacer negocio.

Para atraer a más gente, las autoridades serbias vacunan sin cita previa en centros comerciales, y han llegado a ofrecer 25 euros a quien se inmunicen.

CROACIA TAMBIÉN SE ESTANCA

La situación no es mucho mejor en Croacia, donde un 45 % de la población adulta se había vacunado hasta el 2 de julio.

El interés es más bajo en zonas rurales, por lo que el Gobierno ha anunciado que los no vacunados no podrán recibir compensaciones públicas por las pérdidas económicas provocadas por las restricciones contra la pandemia.

Croacia se plantea también prohibir la entrada a centros comerciales y otros lugares de ocio a aquellos que no tengan un certificado de vacunación, un test negativo PCR o una prueba de haber desarrollado inmunidad tras pasar la enfermedad.

DESCONFIANZA EN BULGARIA

Con apenas el 15 % de su población totalmente inmunizada, Bulgaria está en último lugar en la UE, debido a la inexistencia de un plan claro del Gobierno contra la pandemia, la falta de información y el alto escepticismo de la gente.

Un reciente estudio del Centro Nacional de Salud Pública concluye que “los motivos populista-políticos del Ejecutivo abrieron la puerta a teorías de la conspiración, desinformación y sentimientos anti vacuna”, hasta el punto de que un 40 % de los búlgaros dicen que no se inmunizarán.

Para tratar de contrarrestarlo, el Ministerio de Sanidad ha creado un consejo de religiosos, artistas y famosos, para tratar de animar a la gente a vacunarse.

Además, desde hace un mes se abren puntos de vacunación en parques y centros comerciales de grandes ciudades durante los fines de semana.