El enviado de la UA abordó la guerra de Tigré con el líder de los rebeldes

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ETIOPÍA CONFLICTO

Adís Abeba, 12 ene (EFE).- El alto representante de la Unión Africana (UA) para el Cuerno de África, Olusegun Obasanjo, se reunió este martes con el líder de los rebeldes de la región norteña etíope de Tigré, Debretsion Gebremichael, en busca de una solución a la guerra que enfrenta a los insurgentes y al Gobierno de Etiopía.

En un mensaje publicado esta madrugada en su cuenta de la red social Twitter, el portavoz del Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), Getachew Reda, afirmó que Obasanjo, expresidente de Nigeria, “estuvo en Mekele (capital de Tigré) como parte de su misión de buscar una solución pacífica a la crisis”.

“Creo que tuvo buenas conversaciones con el líder de Tigré”, señaló Getachew, sin aportar más detalles sobre la reunión entre Debretsion y el enviado de la UA.

El portavoz de los rebeldes añadió que “hubo un ataque con drones unos minutos después de que su avión despegara. ¡Qué casualidad!”.

“Si esto fue o no una coincidencia es irrelevante. ¡No lo es!”, agregó el vocero del FPLT.

Al menos 17 personas murieron este lunes en un bombardeo en la zona de Mai Tsebri (oeste de Tigré), según confirmaron este martes a Efe fuentes humanitarias.

El bombardeo, que las fuentes no atribuyeron a un bando en concreto, ocurrió el mismo día en que el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, habló por teléfono con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para abordar el conflicto.

Según un comunicado emitido por la Casa Blanca, ambos líderes conversaron cómo “acelerar” el camino hacia un alto el fuego negociado en Etiopía y Biden “expresó su preocupación de que las constantes hostilidades, incluidos los recientes ataques aéreos, sigan causando víctimas y sufrimiento entre los civiles”.

El pasado viernes, unas 50 personas -entre ellas doce niños y niñas- murieron en otro bombardeo en un campo de desplazados en la localidad de Dedebit (centro de Tigré), confirmó a Efe la Oficina de la ONU para la Coordinación de Ayuda Humanitaria (UNOCHA).

El bombardeo en Dedebit y la falta de combustible han obligado a algunas organizaciones a suspender sus actividades en esa zona, indicaron a Efe fuentes humanitarias.

La guerra estalló el 4 de noviembre de 2020, cuando el Gobierno federal ordenó una ofensiva contra el FPLT -partido político que gobernaba la región- en represalia por un ataque contra una base militar federal y tras una escalada de tensiones políticas.

Desde finales de octubre de 2021, el FPLT consiguió avanzar sus posiciones hacia el sur y amagó con la posibilidad de marchar sobre Adís Abeba, sede de la Unión Africana.

El temor a que los rebeldes pudiesen atacar la capital de Etiopía -segundo país más poblado de África y un importante aliado de Occidente- animó los esfuerzos diplomáticos de la comunidad internacional para conseguir una solución negociada.

Sin embargo, el impulso del FPLT se ha evaporado -a finales de diciembre anunció la retirada de sus tropas a Tigré- y las tornas han girado a favor de las tropas gubernamentales, mientras sigue sin avistarse una solución política a la contienda.

Según la ONU, unos 5,2 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en Tigré y las regiones vecinas de Amhara y Afar, adonde el conflicto se extendió en el segundo semestre de 2021.

Asimismo, miles de personas han muerto y unos dos millones de personas han tenido que abandonar sus hogares debido a la violencia.