El colapso del Observatorio de Arecibo, crónica de una muerte anunciada

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CIENCIA

San Juan, 1 dic (EFE News).- El colapso este martes del telescopio del mundialmente conocido Observatorio de Arecibo, en el noroeste de Puerto Rico, supone el final de una era en una parte de la investigación científica y en el turismo de la isla.

La plataforma del radiotelescopio del Observatorio de Arecibo se ha desplomado debido a fallos estructurales que arrastraba desde hace meses y que llevaron a la Fundación Nacional de las Ciencias (NSF, en inglés) propietaria de la instalación, a anunciar recientemente su desmantelamiento.

La estructura, uno de los radiotelescopios de un solo plato más grandes del mundo, tenía un peso de 900 toneladas y un plato reflector de mil pies de ancho (unos 305 metros).

El primero de los fallos ocurrió en agosto al romperse uno de los cables, hecho que se agravó el 6 de noviembre al resquebrajarse un segundo quedando extremadamente debilitado.

Deborah Martorell, una de las dos meteorólogas más conocidas de la isla, encargada de dar la exclusiva de la noticia junto a Ada Monzón -quien se emocionó al comunicarla en televisión-, reveló que ayer mismo estuvo en el lugar y que ella mismo escuchó como se rompían algunos de los hilos de los que están formados los cables.

A su vez, indicó que durante el fin de semana se rompieron otros seis y los empleados sabían que era cuestión de días que ocurriera el derrumbe de hoy que tuvo lugar a primera hora del día.

Personal de seguridad federal y de emergencia local se encuentran inspeccionando la zona y no se ha informado de heridos.

La entrada al lugar, a hora y media de San Juan, la capital de la isla, está acordonada.

La desaparición del radiotelescopio del Observatorio de Arecibo supone una pérdida importante para la comunidad científica mundial, a la que contribuyó en el último medio siglo con la búsqueda de asteroides que orbitan cerca de la Tierra, la observación de objetos exóticos en el espacio profundo, así como de pulsares y el estallido de ondas de radio distantes, y que además contribuyó al turismo de Puerto Rico e incluso fue escenario de películas.

El adiós de uno de los emblemas de Puerto Rico supone dejar atrás lo que ha sido una parte fundamental para la comunidad científica mundial durante el último medio siglo.

El radiotelescopio del Observatorio de Arecibo permitió a los científicos observar objetos y eventos exóticos del espacio y misteriosas explosiones de ondas de radio.

También fue una herramienta clave en la búsqueda de asteroides que orbitan cerca de la Tierra ayudando a los astrónomos a encontrar objetos que potencialmente podrían representar una amenaza para el planeta.

Los hitos del observatorio pasan por lograr la primera evidencia indirecta de ondas gravitacionales en 1974, lo que hizo ganar un premio Nobel a sus creadores, y por descubrir los primeros planetas fuera del sistema solar en 1992.

Varias iniciativas populares se encuentran en marcha desde que se anunció que se iba a desmantelar, entre ellas una solicitud en línea para que la Casa Blanca atienda el problema y para la que hacen falta 100.000 firmas y ya se encuentra en más de 60.000.

La gobernadora de la isla, Wanda Vázquez, dijo que recibió la noticia con “tristeza” y que se trata de un “duro golpe a nuestra contribución científica en este campo”.

“La pasada semana enviamos comunicación a (Washington) DC para urgir su restablecimiento. Nos reafirmamos en su aportación y la importancia de levantarlo”, concluyó en un mensaje a través de sus redes sociales.

Junto al bosque húmedo de El Yunque y el Viejo San Juan, además de sus paradisiacas playas, el observatorio era uno de los atractivos turísticos principales de Puerto Rico y era visitado anualmente por casi 100.000 turistas.

Su fama mundial también vino por haber si escenario del rodaje de dos películas. “Contact” con Jodie Foster y la de la saga de James Bond, “GoldenEye”.