El arte conceptual de las latinoamericanas fue invisibilizado, según las expertas

0
64
463517

ARTE MUJERES

Berlín, 25 mar (EFE).- El arte conceptual que desarrollaron mujeres latinoamericanas entre los años 60 y 80 del siglo pasado fue hecho invisible por la sociedad contemporánea, según la opinión de expertas que participaron en el simposio virtual “Repensar el conceptualismo”, coordinado desde Berlín.

“Hay cientos de grandes artistas que no son conocidas porque no fueron reconocidas por el sistema y la sociedad, lo que no quiere decir que sus obras no fueran de gran valor”, dice la venezolano-británica Cecilia Fajardo-Hill, doctora en Historia del Arte por la Universidad de Essex (Reino Unido).

Fajardo-Hill participó en este encuentro organizado en colaboración con el Instituto Iberoamericano de Berlín (IAI) y cuyo título completo fue “Repensar el conceptualismo. Vanguardia, activismo y política en el arte latinoamericano (1960-1980)”.

Según esta experta, en la sociedad patriarcal de los países latinoamericanos de finales del siglo XX las mujeres fueron menospreciadas y excluidas y esta marginación que sufrieron se trasladó también al arte.

La escritora, comisaria artística y profesora asociada del John Jay College de Nueva York Claudia Calirman explicó por su parte durante el ciclo de intervenciones que concluyó este jueves que las mujeres artistas sintieron esa exclusión y que esa “voz” que la sociedad les estaba negando quedó reflejada en sus obras.

Según Calirman, en el arte conceptual latinoamericano era muy común que las creadoras -sobre todo las brasileñas- representaran obras que tenían la lengua y la boca como protagonistas, fundamentalmente entre los años 60 y 80.

“Lo que representaban a través de esas obras era la falta de comunicación y la imposibilidad que tenían las mujeres de poder hablar y expresarse en esa época, la idea de censura. Por eso muchas de estas obras tienen que ver con la lengua, la boca, intentando expresar algo pero sin ser capaces”, explicó.

Las mujeres -a quienes, como señaló Calirman se les había negado siempre la consideración y representación de su cuerpo como objeto de placer personal- tuvieron que crear un “nuevo vocabulario” para manifestar su arte.

Calirman destacó que, además de la lengua y la boca, gran parte de las obras que produjeron las artistas latinoamericanas en esta época tenían como protagonista su propio cuerpo.

“Para las mujeres fue muy difícil moverse a un lugar en el que pudieran autorepresentarse, porque además han sido forzadas a cumplir roles específicos, como el de ser guapas”, añadió por su parte Fajardo-Hill.

Comentó que, cuando las mujeres comenzaron a enfrentarse a este rol de belleza, se rebelaron y en muchas ocasiones representaban en sus obras sus cuerpos fragmentados y sus rostros desfigurados, como hicieron artistas como Ana Mendieta.

“Este cuerpo que está fragmentado, que está en partes, es un cuerpo capaz de expresar por todas nosotras qué significa estar sometidas a un canon de belleza”, indicó la experta.

Además de representar sus cuerpos fragmentados, deformados y fuera del canon de belleza, visibilizaron temas como la menstruación, el vello púbico o la sexualidad.

Como explicó Fajardo-Hill, desde las instituciones se censuraron algunas de estas obras y se tildó a estas mujeres que representaban su propio cuerpo de narcisistas.

“¿Por qué si me pinta un hombre como objeto de deseo no se cuestiona, pero si me represento yo como artista se considera que estoy haciendo algo narcisista?”, se plantaba Fajardo-Hill.