Detienen audiencia porque sospechoso de tiroteo no puede comunicarse

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Los Ángeles, 6 abr (EFE News).- El latino sospechoso del asesinato en California de cuatro personas, incluido un niño de nueve años, Aminadab Gaxiola González, no puede comunicarse con sus abogados por lo que una juez tuvo que interrumpir una audiencia virtual en la que se le iban a leer los cargos, informaron este martes medios locales.

Desde la habitación del hospital donde se encuentra el hispano de 44 años, las autoridades iniciaron una audiencia judicial de forma remota para oficialmente leerle la lista de cargos, pero el estado médico de González impidió que el caso avanzara este martes, informó el periódico Orange County Register.

Los abogados del hispano dijeron a la juez de la Corte Superior del Condado de Orange, Cheri Pham, que el sospechoso aún no podía comunicarse, lo que impedía proceder con la lectura de cargos y la pregunta de culpabilidad.

Los acusados de un crimen en el condado de Orange, California, pueden ser procesados de forma remota desde una habitación de hospital, pero deben estar despiertos, lúcidos y capaces de comunicarse con sus abogados para que dicha audiencia avance.

Aunque la magistrada Pham quiso confirmar por la cámara el estado del hispano, el defensor público Ken Morrison, que representa a González, expresó su preocupación por mostrar a su cliente en un vídeo que se transmitía en vivo por internet.

La juez decidió aceptar la descripción del abogado defensor sobre la condición del sospechoso, detalló el rotativo.

González ha sido acusado de asesinato en circunstancias especiales por la muerte de Matthew Farías, de 9 años; Jenevieve Raygoza, de 28; Luis Tovar, de 50; y Leticia Solís Guzmán, de 58.

El hispano también enfrenta cargos por tentativa de homicidio contra Blanca Ismeralda Tamayo, y por presuntamente disparar contra dos agentes que no resultaron heridos en el intercambio de disparos en el que el sospechoso resultó lesionado.

El ataque ocurrió el miércoles 1 de abril en un edificio de oficinas en la ciudad de Orange, donde Tovar tenía un negocio de venta de casas móviles.

Desde las primeras investigaciones la policía aclaró que el tiroteo no había sido al azar, y que el sospechoso conocía a sus víctimas.

No obstante aún se investigan las causas que habrían llevado a González a disparar contra las víctimas.

El fiscal de distrito del condado de Orange, Todd Spitzer, indicó en una rueda de prensa la semana pasada que, de ser hallado culpable, el sospechoso podría ser “elegible” para recibir una sentencia de pena de muerte.