Guatemala.- Con 21 cañonazos de salva de artillería del Ejército y la entrega de la medalla “más allá del deber en gran mérito” a su esposa, culminaron  las honras fúnebres al expresidente de Guatemala y alcalde capitalino, Álvaro Arzu Irigoyen, luego de su fallecimiento el pasado viernes.

La ceremonia al ingreso del Palacio de la Alcaldía capitalina, que reunió a trabajadores municipales, bomberos y policías, además de miles de seguidores de Arzú, concluyó con una alabanza evangélica con un canto a Dios, promovida por la propia administración pública, siguiendo la lógica religiosa del exjefe edil y sus familiares.

“Vamos a exaltar al único digno y si no te sabes esta canción, dedícale el momento, un pensamiento”, pidió el maestro de ceremonias a los fieles y acompañantes del exmandatario en su despedida en el sitio que dirigió como alcalde durante los últimos 14 años y 18 en total, tomando en cuenta su primera administración en los años 1986-1990.

Tras los 21 disparos que hicieron retumbar las cercanías del despacho de la alcaldía, el comandante de la policía municipal, Fernando Reyes, entregó la bandera de la ciudad de Guatemala y la medalla de más allá del deber en gran mérito a la exprimera dama Patricia Escobar de Arzú, tras lo cual sonaron las sirenas de los camiones del Cuerpo de Bomberos Municipales.

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