Greensboro, NC.- En un auditorio pequeño y sin lujos, en una de las instalaciones del YMCA, en Greensboro, se realizó el foro ‘La verdad sobre la trata de personas’ con la presencia de 22 asistentes.

Rachel Parker,  gerente del programa contra la trata de personas en ‘World Relief’, dirigió la ponencia para explicar cómo funciona este circulo de delincuencia y cómo identificarlo.

Rachel Parker fue la expositora del foro ‘la verdad sobre la trata de personas’ que se realizó en Greensboro.

“La trata de personas es la esclavitud moderna y se registra en el trabajo forzoso, en la trata sexual y en la servidumbre doméstica. Esto puede ocurrir al lado de su casa, entre sus amigos o en una de esas, entre sus familiares”, dijo Parker.

La conferencista recalcó que lo vital es informarse y denunciar cualquier sospecha de trata de personas.

“La falta de información es el infierno para aquellos que caen en poder de personas inescrupulosas: les advierten, continuamente,  no hablar con nadie, que cualquiera puede llamar a la Policía y al ser detenidos, encarcelados y deportados. Quien sufre de este flagelo siempre está bajo vigilancia de la red criminal”, dijo Parker.

En auge

Uno de los detalles que impactaron en la audiencia fue cuando la conferencista dijo, “el tráfico sexual es una industria en auge. El traficante explota a la víctima para obtener ingresos de los compradores y para ello buscan niños entre 13 y 16 años de edad para prostituirlos”.

Falsas promesas

Otro de los tópicos de la charla fue lo relacionado con el inmigrante que con falsas promesas de una mejor vida deja todo en su país. Entonces, caen en manos de tratantes de personas.

Cada víctima acarrea una historia distinta tras de sí, pero el esquema que se repite una y otra vez es similar: pobreza, desesperación y migración irregular.

Esa situación la aprovechan los traficantes por tener a su disposición a personas vulnerables debido al desempleo, la educación limitada, pobreza y a la deuda que asumieron en el momento de ser traídos por los coyotes. ¿Qué sucede después? Las mujeres son prostituidas y los hombres son obligados a trabajar en agricultura viviendo en casas móviles, aislados y sin derechos de ninguna índole mientras saldan el adeudo, explicó la expert.

Jorge López, estadounidense e hijo de salvadoreños, trabaja con en el ‘Partnerss Ending Homelessnes’, en Greensboro, aseguró, “el asistir a este foro me permitió conocer que muchos inmigrantes que conozco están viviendo una situación similar en sus trabajos de algunas granjas. Ellos saben que los están explotando, pero no saben qué hacer. Los recursos que he conocido se los voy a trasladar a esas personas para que se salgan de ese círculo”.

Si usted conoce que alguien está siendo explotado, no dude en llamar a la línea de National Human Trafficking Hotline al 888-373-7888.

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