Demócratas aseguran que no hay pruebas de presunto espía en campaña de Trump

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El director del FBI, Christopher Wray, a su llegada a una reunión sobre el informante del FBI encargado de contactar con la campaña electoral de Trump en 2016 en el Capitolio en Washington DC (Estados Unidos) hoy, 24 de mayo de 2018. EFE/ Michael Reynolds

Washington, 24 may .- Los demócratas del Congreso que asistieron hoy a la reunión informativa con altos funcionarios de la Justicia aseguraron tras el encuentro que no hay “pruebas” de que el FBI enviara un espía a la campaña del actual presidente, Donald Trump.

“Nada de lo que escuchamos hoy ha cambiado nuestra opinión respecto a que no hay prueba alguna que respalde que el FBI o cualquier agencia de Inteligencia haya colocado un espía en la campaña de Trump o haya fracasado en seguir los procedimientos y protocolos apropiados”, dijo Adam Schiff, el demócrata de más alto rango del Comité de Inteligencia de la Cámara Baja.

Schiff se dirigió así a los medios, también en nombre del resto de los demócratas que asistieron al encuentro: La líder de la minoría de la Cámara Baja, Nancy Pelosi; el dirigente demócrata del Senado, Chuck Schumer; y el senador Mark Warner.

La declaración se produjo después de que el FBI, el Departamento de Justicia y funcionarios de Inteligencia mantuvieran dos reuniones para informar a los legisladores sobre un presunto informante del FBI, que se convirtió en la última controversia en la investigación sobre la intromisión de Rusia en las elecciones de 2016.

Los demócratas arremetieron contra los republicanos de la Cámara de Representantes y la Casa Blanca por convocar una primera reunión sin presencia de ningún demócrata, aunque más tarde fue invitado el propio Schiff, que asistió también al segundo encuentro con sus colegas demócratas.

En esta segunda reunión también estuvo presente el presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Devin Nunes, y el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell.

En un comunicado, la Casa Blanca informó de que el jefe de gabinete de Trump, John Kelly, y el asesor especial de la Casa Blanca, Emmet Flood, acudieron al Departamento de Justicia y Congreso para “facilitar las reuniones entre los miembros del Congreso, el Departamento de Justicia, el FBI y la Dirección Nacional de Inteligencia”.

No obstante, aclararon que ni Kelly ni Flood acudieron a las reuniones, aunque “sí hicieron breves comentarios antes” de que comenzaran.

“También transmitieron la comprensión del presidente sobre la necesidad de proteger los servicios de Inteligencia y la importancia de la comunicación entre las ramas del Gobierno. Después de hacer sus breves comentarios, se marcharon antes de que las reuniones comenzaran oficialmente”, aseguró la mansión presidencial.

Según varios medios, el FBI tuvo un informante encargado de contactar con la campaña electoral de Trump en 2016, un profesor estadounidense que da clases en el Reino Unido.

De acuerdo con esos informes, la fuente del FBI no se infiltró en la campaña de Trump, sino que solo mantuvo contactos superficiales con tres asesores del candidato republicano con el objetivo de arrojar luz sobre la incipiente investigación federal respecto a los posibles lazos con Rusia en el entorno del magnate.

“Aparentemente el Departamento de Justicia puso un espía en la campaña Trump. Esto nunca se había hecho antes y de la forma que sea, pretenden acusar a Donald Trump por crímenes que no cometió “, escribió el propio Trump la semana pasada en su cuenta de Twitter.

El mandatario volvió hoy a descalificar las investigaciones sobre el asunto, a las que llama “caza de brujas” e insiste en que hubo un escándalo de espionaje sobre su campaña, que no ha sido probado.

De hecho, hoy reiteró a través de su cuenta de Twitter que el exdirector de Inteligencia Nacional James Clapper ha admitido que ha cometido excesos en sus labores de vigilancia sobre su equipo de campaña, algo que, de hecho, no ha ocurrido e incluso ha negado. EFEUSA

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