De Turín a Saitama: los Abalde, olímpicos en familia

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TOKIO 2020 BALONCESTO ESPAÑA

Saitama, 28 jul (EFE).- Unos Juegos Olímpicos son una experiencia única. Compartirlos con un hermano, aún más. Los españoles Tamara y Alberto Abalde viven en Tokio 2020 esta curiosa situación: hermanos y jugadores de las selecciones de baloncesto, femenina y masculina. Un viaje juntos al máximo nivel muy diferente a los primeros que el jugador del Real Madrid hacía acompañando a su hermana a torneos de formación.

A la delegación española de baloncesto el apelativo de ‘La Familia’ le viene al pelo. Además de los Abalde están los hermanos Gasol, Pau y Marc, y los Hernangómez, Willy y Juancho, aunque este último tenga que ver los partidos desde la grada por la negativa de su club, los Minnesota Timberwolves. De ellos, Tamara y Alberto son los únicos hermanos en dos selecciones distintas.

Los únicos, que no los primeros, ya que en Atenas 2004 ya coincidieron Marta y Rudy Fernández en la misma situación, formando parte de las selecciones de baloncesto femenina y masculina.

Compitiendo al máximo nivel entre las doce selecciones más importantes del mundo, viviendo en la Villa Olímpica, Tamara y Alberto compiten ambos con las máximas aspiraciones… Pero no siempre fue así.

Para Alberto (Ferrol, 1995), seis años más joven que Tamara (Vigo, 1989) las primeras vivencias de viajes de baloncesto no eran por competiciones propias, sino motivadas por torneos a los que acudía su hermana y en los que la acompañaba la familia.

“Nuestros primeros recuerdos de baloncesto son de ella jugando y yo viéndola jugar”, explica a EFE el alero de la selección española y el Real Madrid.

Entre ellos, uno muy especial fue el Europeo femenino sub-16 que la jugadora disputó con la selección española de la categoría en Italia, en el año 2004.

“Lo tengo muy marcado. Viajamos a verlas con mis padres y recuerdo que vino mi abuelo y fue muy especial para la familia. Recuerdo estar por ahí como un loco, en los descansos entre partidos, con las aficiones rivales, viviéndolo súper intensamente”, rememora Alberto Abalde.

Aquella selección que disputó sus partidos en Turín tenía en su seno algunas de las actuales internacionales que están en Tokio 2020, ya que además de Tamara Abalde estaba Alba Torrens, y también Laura Nichols, que fue subcampeona olímpica en Río 2016 pero decidió hace unos meses hacer un parón en su trayectoria deportiva.

Su resultado no pudo ser mejor: ganaron sus ocho partidos. El último fue precisamente contra Serbia (entonces Serbia y Montenegro), el rival al que mañana se enfrentará la selección femenina en pos de su segunda victoria y la revancha por el Europeo. En aquel partido de agosto de 2004, Tamara anotó 11 puntos y capturó 8 rebotes, y Alba Torrens 22 y 6.

UN DEBUTANTE EN LOS JUEGOS Y UNA VETERANA DE PEKÍN 2008

Alberto y Tamara llegaron a Tokio 2020 con las máximas aspiraciones deportivas, las de dos selecciones en ciclos ganadores de excepción, pero no con el mismo bagaje: para Alberto son sus primeros Juegos, mientras que para Tamara es la segunda experiencia olímpica tras Pekín 2008.

“Vivir unos Juegos siempre ha sido un sueño y un objetivo. Es algo muy complicado porque solo pueden ir doce y tenemos un nivel en la selección espectacular con grandísimos jugadores. Afortunadamente este año he conseguido estar y súper feliz de poder vivirlos y además con la coincidencia de vivirlos con Tamara que es algo que lo hace aún más grande para nosotros”, explica a EFE el alero.

Para Tamara, Pekín 2008 fue un punto y aparte. “Fue la mejor experiencia deportiva de mi vida y una de las más bonitas en general”, explicó en un vídeo de la Federación Española de Baloncesto (FEB) en el que revisaba imágenes de aquellas olimpiadas, en las que España se quedó en cuartos de final.

“Han pasado 13 años, tenía 18 ó 19 y ahora tengo 32. Han pasado muchas cosas, lo duro que nos ha tocado vivir con esta pandemia, personalmente el tema del contagio antes del Eurobasket, pero creo que todo eso hace que tenga incluso más ilusión que esa niña que estaba ahí, porque la perspectiva me ayuda a ser consciente de lo difícil que es poder vivir dos Juegos, lo afortunada que soy”, señala la interior de la selección.

A diferencia de Turín 2004, en Tokio 2020 Tamara y Alberto viven y juegan los dos. No tienen a la familia consigo pero sí saben que forman parte de un grupo escogido: dos hermanos que viven la experiencia olímpica juntos y que, quién sabe, podrían volver con un par de medallas.

Miguel Ángel Moreno