Charlotte, NC.- La transformación del antiguo sitio del Eastland Mall dio un nuevo paso el lunes 12 de enero, cuando el Concejo Municipal de Charlotte votó para aprobar contratos de arrendamiento con los primeros cuatro inquilinos comerciales de Eastland Yards, con el objetivo de impulsar el desarrollo económico y apoyar a pequeños negocios locales.
Tras años de permanecer desocupado, el predio, ubicado en el Este de la ciudad, avanza hacia un proyecto mixto que incluirá deportes amateurs, un parque, viviendas y comercios. Los primeros negocios en instalarse serán la cafetería Higher Grounds, la heladería Artisen Gelato, la academia Rumbao Latin Dance Company y el salón Suites by Alvaranga.
Manolo Betancur, propietario de Artisen Gelato y Higher Grounds, celebró la oportunidad y destacó el impacto de la colaboración público-privada. “Es una oportunidad maravillosa que demuestra cómo la ciudad, las corporaciones privadas y los pequeños negocios pueden trabajar juntos y apoyarse”, afirmó.
DETALLES
El Concejo Municipal firmó un contrato de arrendamiento maestro con el desarrollador Crosland Southeast y, a su vez, subarrienda los espacios comerciales a tarifas reducidas para beneficiar a pequeños empresarios.
Betancur señaló que el alto costo de los alquileres representa uno de los mayores retos para emprendedores locales. “Charlotte se ha vuelto muy difícil para que un pequeño negocio sobreviva porque las rentas son muy caras. Estas nuevas oportunidades me permitirán expandir mis negocios”, dijo.
Según datos de la ciudad, el contrato maestro establece un costo de 39.70 dólares por pie cuadrado al año, mientras que Higher Grounds pagará 22 dólares por pie cuadrado, lo que representa un ahorro aproximado de 18,000 dólares anuales.
IMPORTANCIA
Aún quedan disponibles cerca de 8,000 pies cuadrados para arrendamiento. El concejal Juan Diego ‘JD’ Mazuera Arias, representante del Distrito 5 donde se ubica Eastland Yards, calificó el avance como un momento clave para la zona.
El funcionario recordó que el antiguo Eastland Mall funcionó como un “incubador económico” entre 1975 y 2010, antes de quedar abandonado y provocar la pérdida de actividad comercial en el este de Charlotte.


