¿Cuando abondonará el santuario?

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MUJERES QUE INSPIRAN Rosa del Carmen Ortez Cruz, madre soltera permanece desde abril de 2018 en ‘la Iglesia de la Reconciliación’, ubicada en Chapel Hill, NC, con lo que evitó ser deportada. Un panel de jueces de la Corte de Apelaciones del Cuarto Circuito le suspendió la orden de deportación que tenía

Williams Viera | [email protected]

La depresión ha marcado el sendero de Rosa del Carmen Ortez Cruz, madre soltera, con cuatro hijos, desde antes de recluirse en una iglesia en Chapel Hill, Carolina del Norte, con lo que evitó su deportación.
Ortez Cruz entendió durante este tiempo que ha permanecido en ‘santuario’ que nada es más difícil que estar alejada de sus hijos. Por eso, en el momento que vio al abogado Jeremy McKinney, el corazón por poco se le sale de su lugar y más cuando él le dijo: “el Cuarto Circuito devolvió sus documentos a la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) y le ‘ordenó’ que otorgue la solicitud de retención de expulsión. Eso significa que no puede ser deportada a su país de origen. El proceso prosigue, pero mientras termina usted debe continuar en el santuario. Al menos ya tiene una luz en el camino. Dejemos que el tiempo pase, y ya veremos lo que le trae”.
En ese instante, Ortez Cruz, de origen hondureño, no sabía si reír o llorar. “El alma se me cristalizó con la nostalgia de los sueños perdidos. ¿Cuándo abandonaré el santuario para convivir con mis hijos? No lo sé”, dijo.
McKinney le explicó a su clienta y a los medios de comunicación que “la retención de deportación es un tipo de protección disponible para aquellos que no son elegibles para el asilo y que demuestran que existe una ‘clara probabilidad’ de persecución en el país de origen del solicitante”.


Le devolvió el aliento
Lo real de este caso es que Ortez Cruz era la sexta persona en Carolina del Norte en refugiarse en una iglesia para evitar la deportación. Esta madre hondureña, en los últimos 22 meses, ha vivido la incertidumbre del mundo y sintiendo que se le resecaba el corazón debido a la ansiedad mientras esperaba una noticia positiva procedente de ICE que al escucharla le volvió el aliento.
“El problema que tenemos los que estamos viviendo una situación migratoria es que hay que aprender a superar el miedo”, dijo Ortez Cruz.
“Tres de mis cuatro hijos son estadounidenses. El mayor nació allá y para darles de comer he tenido dos trabajos. El primero, en una fábrica empacando cosas desde las 5 de la mañana hasta las 2 y 30 de la tarde y luego en un restaurante. De esa manera he conseguido el dinero para sobrevivir porque aunque el amor es tan importante como la comida, pero no alimenta”, dijo Ortez Cruz.
La historia de la hondureña Ortez Cruz dice que huyó de su país porque su expareja la quería matar. Llegó a Washington DC en 2002 en donde vivía una prima, pero una amiga le dijo que era más barato vivir en Carolina del Norte. Entonces, atendió la recomendación.
“Vivía feliz y en libertad hasta que me negaron la petición de asilo. Solo tengo a mis hijos”, dijo Ortez Cruz.
En los meses de ‘santuario’ que lleva esta madre soltera vive en un cuarto pequeño, hace joyería y cocina pupusas para recibir donaciones.
“Nunca me imaginé que podría dejar a mis hijos”, recalcó la hondureña Ortez-Cruz que desde hace unas horas tiene una luz en el proceso de su caso de permanecer en Estados Unidos con un permiso de trabajo y sin tener la zozobra de que alguien la busque para deportarla.