•Con 19 años, el ahora joven que en marzo de 2011 mató a golpes a su hermano de dos años, saldrá en libertad bajo una serie de condiciones.

Por Mayra Arteaga | [email protected]

Jacksonville, FL.- Hace siete años la ciudad de Jacksonville estuvo en el ojo de las noticias cuando el entonces niño de 12 años, Cristian Fernández, fue detenido por las autoridades acusado de la muerte de su hermano de 2 años.

Según los reportes de entonces, el 14 de marzo de 2011, la madre de Cristian,  Biannela Marie Susana,  dejó al menor a cargo de sus hermanitos, una niña y un niño, por un lapso prolongado. Al regresar al hogar, encontró a David Galarraga, en el piso y sangrando por nariz y boca. Cristian explicó que el menor se había caído, la madre lo levantó y colocó en la cama. Horas más tarde, al percatarse que el niño no se movía, llamó al servicio de emergencia. En menor murió dos días después.

David Galarraga, de 2 años, (izquierda) murió a consecuencia de los golpes provocados por su hermano, Cristian Fernández (centro) entonces de 12 años, mientras su madre, Biannela Marie Susana,(derecha) lo dejó a cargo de dos menores en su residencia.

Las investigaciones llevaron al arresto de Cristian y su madre y desde entonces la noticia traspasó fronteras. Cristian fue juzgado como adulto ante la gravedad de lo ocurrido. La madre también enfrentó cárcel.

En 2013, mientras se deliberaba su caso, los abogados defensores de Cristian lograron un acuerdo en el que el adolescente se declaraba culpable de homicidio involuntario y asalto agravado a cambio de permanecer en un centro de detención juvenil, completar sus estudios mientras estuviera preso y la posibilidad de salir bajo libertad supervisada antes de cumplir los 19 años.

Esa fecha se cumple, precisamente, el domingo 14 de enero, cuando Cristian Fernández cumple 19.

Restricciones

Como parte de su libertad supervisada, Cristian no podrá establecer contacto con sus hermanos biológicos  (a menos que ellos quieran), no podrá permanecer a solas con menores de 16 años a menos que su supervisor lo autorice, deberá buscar trabajo o continuar estudiando.

La probatoria de este joven tendrá una duración de ocho años y la violación de las condiciones para su libertad podría regresarlo a prisión, aunque se pagaría el tiempo de castigo con el acumulado por sus siete años de encierro. Si en un periodo de cinco años demuestra buena conducta, la supervisión podría ser suspendida.

Una vida trágica

La vida de Cristian Fernández parecía predestinada a la violencia.

Producto de una violación por parte de un vecino, Cristian llegó al mundo cuando su madre tenía apenas 12 años, a quien la ley de Florida no le permitió practicar un aborto. 

A los dos años fue noticia cuando las autoridades lo encontraron desnudo y sucio caminando de madrugada por las calles de Miami. Luego se supo que se había salido de un lúgubre cuarto de hotel donde su abuela (quien llevaba días consumiendo drogas) lo estaba cuidando.

Tanto Cristian como su madre (de entonces 14 años) pasaron a la custodia del estado.

A los tres años de edad, el niño fue expulsado de una guardería por bajarle los pantalones a un compañero y simular un acto sexual. Fue así como el Departamento de Servicios Sociales de Florida, tras investigar, descubrió que el menor había sido violado por un primo. Además constataron que Cristian había matado a un gato luego de que éste lo rasguñara.

A sus seis años, Biannela se casó con  Luis Alfonso Galarrago Blanc. Durante cinco años parecía que la normalidad había llegado a la vida de esta familia hasta que Galarraga se suicidó delante de los niños de la pareja, luego de dar una brutal paliza a Cristian.

Pasaron solo seis meses después de ese suceso cuando Cristian mató a golpes a su medio hermano.

En el caso de Cristian,  no es único. El Departamento de Justicia de EEUU reconoció que  han recibido más de  29 casos de menores de 14 años que han cometido asesinatos desde 2010.

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