Crece el rechazo a la inversión en Zonas de Empleo que afectaría a hondureños

0
97
345329

HONDURAS INVERSIONES

Tegucigalpa, 14 nov (EFE).- Sectores sociales de Honduras se siguen manifestando en contra de las denominadas Zonas de Empleo y Desarrollo (Zede) que el Gobierno de Honduras ha venido promoviendo desde hace unos seis años, aduciendo que se pretende vender algunos territorios del país a extranjeros.

Una de las organizaciones que se ha manifestado esta semana es el Movimiento Patria, que aglutina a empresarios locales, políticos y otras personas de sociedad civil.

El movimiento ha expresado su total rechazo a que se instalen Zedes en el municipio de Amapala, en la Isla del Tigre, enclavada en Golfo de Fonseca, que Honduras comparte con El Salvador y Nicaragua.

VENTA DEL TERRITORIO

Leyla Gutiérrez, empresaria y dirigente del Movimiento Patria en Tegucigalpa, dijo a Efe que han surgido para ofrecer “expertos para manejar los diversos temas en los que el Gobierno -que preside Juan Orlando Hernández- ha mostrado incapacidad, como en el manejo de la pandemia de covid-19, que ha dejado más 2.800 muertos, mientras que los contagios superan los 100.000.

En opinión de Gutiérrez, el Gobierno tampoco ha sabido manejar el tema económico, en un país cuya deuda externa e interna ya supera los 14.000 millones de dólares y está próximo a llegar a su máxima capacidad de endeudamiento, según analistas.

La empresaria señaló que la depresión tropical Eta, que la semana pasada dejó más de 60 muertos y millonarios daños materiales en casi todo el país, “ha venido a profundizar la crisis”.

Añadió que en medio de la crisis vuelve a surgir el tema de las Zedes, contra las que ha habido rechazo desde que comenzaron a ser promovidas por el Gobierno, que “nos ha metido ese gol mientras estábamos metidos en otras cosas”, pero “como sociedad civil no lo hemos dejado pasar”.

Antes del Movimiento Patria, recién hubo otras manifestaciones en contra de las Zedes en la isla de Roatán, en el Caribe hondureño, y en el municipio de Choloma, en el norte.

“En Choloma, en Amapala, han estado muy pendientes de este tema, porque nos están vendiendo el país, no hay otra manera de describirlo, son zonas especiales de desarrollo que las están vendiendo como si fuera una idea buena, que va a traer desarrollo al país, y no es así, están privatizando el país, zonas de nuestro país”, recalcó Gutiérrez.

La iniciativa, promovida como “ciudades modelo”, semejantes a las de algunos países asiáticos, suponen una alta autonomía para sus inversionistas, con un sistema político, económico, administrativo y judicial propio.

Gutiérrez indicó que el Movimiento Patria busca “desalentar al capitalismo extranjero” a venir al país, que necesita otro tipo de inversiones, como en “capital humano”, lo mismo que en educación, formación profesional y técnica, entre otros sectores importantes.

ALCALDE DE AMAPALA TAMBIÉN SE OPONE A LAS ZEDES

“Quiero ser categórico, enfático. Yo, como alcalde municipal del municipio de Amapala, no estoy a favor de esa ley porque es atentatoria, en contra de los derechos de los ciudadanos. Es una ley que habla de expropiar, que dice que no se va a poder socializar con la comunidad si no tiene más de 100.000 habitantes”, indicó el jefe local de esa pequeña ciudad, Alberto Cruz.

El alcalde expresó que no se oponen a la inversión en Amapala, nacional o extranjera, porque el municipio, que sobrevive de la pesca y el turismo, lo necesita, pero que no pueden apoyar “un proyecto que esté orientado a venirle a quitar a las personas un derecho que tienen desde sus ancestros”.

Añadió que se suma a las autoridades locales de otros municipios como los de la región insular y norte del país, que han expresado su rechazo a la instalación de las Zedes, pidiéndole al Parlamento hondureño que derogue la ley de su creación, porque “mucho daño le harán a nuestro país”.

Cruz considera que Amapala necesita inversión pública y privada en materia de turismo, servicios públicos como salud, energía eléctrica, agua potable, alcantarillado y obras de infraestructura que generan empleos, como el mejoramiento de la carretera que, desde San Lorenzo lleva a Coyolito, de menos de 50 kilómetros, porque está destruida, “sin quitarle, ni expropiarle nada a nadie”.

Coyolito es el sitio de embarque hacia Amapala, otrora principal puerto de Honduras en el Pacífico, del que se le privó, por la construcción de otro en el sector de San Lorenzo, en el decenio de los 70 del siglo pasado.

Las Zedes, según Cruz, le quitan tierras a los municipios, en los que “instalan sus propias leyes” y (de ser creadas) ni siquiera van a pagar impuestos”, ni al Gobierno, ni a las comunidades.

LAS ZEDES FUERON PROMOVIDAS COMO UNA FICCIÓN

El sociólogo y docente universitario Eugenio Sosa dijo a Efe que las Zedes fueron promovidas como una ficción, con alguna gente que “se imaginaba que se levantarían como del desierto, que se iban a levantar los grandes rascacielos, del primer mundo, dentro de un país del tercer mundo”.

Añadió que “probablemente se está materializando una masiva y desbocada entrega del territorio para hacer negocios, desde los que son ilimitados, que van desde el turismo, hasta cualquier otro producto con iguales o mayores y grandes concesiones en términos económicos, territoriales y políticos”, para que los inversionistas hagan “lo que se les antoje”.

De darse esa situación, subrayó Sosa, con inversionistas extranjeros y nacionales, mucha gente sería despojada de sus tierras y expulsada para que se construyan proyectos como grandes hoteles, por ejemplo.

“Creo que el Estado va a dar muchas condiciones y esta gente -los inversionistas- podrá hacer grandes negocios, que van a generar más empobrecimiento, por los desplazamientos y los despojos a las poblaciones”.

Sosa, quien además es analista, considera que el país necesita invertir más en el campo, la agricultura, que ha estado en alguna medida abandonada y que, con la depresión tropical Eta, se ha visto duramente castigada por las grandes inundaciones que dejó, afectando todo tipo de cultivos agrícolas.

Honduras también necesita invertir en la construcción de viviendas y otras obras de infraestructura que crean nuevos empleos, además de campos como los de salud y educación, acotó.

Con las políticas neoliberales, según Sosa, las inversiones que más se han favorecido en el país son las de comunicaciones, energía y la banca, que “han ganado de manera extraordinaria”, mientras el país sigue teniendo tiene altos niveles de desempleo y pobreza.